La importancia de la participación en organizaciones empresariales

3DavidRamirezPadilla1

Felipe Solís Mier y Terán (*)

Simplemente, la sinergia hace la fuerza para mover lo increíble.

Permítanme hacer una pequeña similitud: ¿Cuándo íbamos a imaginarnos que una pequeña hebra o hilo de henequén podría remolcar un barco o sostener y mantener firme y a resguardo un buque de más de 200,000 toneladas? Pero algo tuvo que pasar. Solo no se dio.

Se escoge el filamento llamado sosquil, hebra por hebra; tomando cada una y agrupándolas, acomodándolas una a una junto con las otras, realizando un proceso delicado de corche, una y otra vez hasta formar un cabo grueso que va desde un pequeño filamento de apenas unas micras de grueso hasta convertirse en una soga de 1,000 veces su tamaño.

Y no basta con eso: Después se tiene que pasar por un proceso de aglutinación para que esta soga (producto de la unión) sea firme y dure toda la vida.

Pero podrá durar así siempre y cuando se utilice para lo que es, de lo contrario será inservible.

Se le deberá de dar mantenimiento o se romperá a través del tiempo y todas sus muy delgadas fibras, que alguna vez fueron la base de un fuerte e imprescindible elemento de un barco, no servirán, como ya imagina el lector…, ¡para nada!

Todo lo anterior es muy similar a lo que yo percibo para una organización empresarial, pues la vida de ésta depende de cada uno de los integrantes que la conforman.

Un organismo empresarial es el resultado de la unión de personas que representan a un grupo de empresas o negocios, independientemente del tamaño que sean, que buscan el bien común para su negocio, para su sector y también buscan ayudar al desarrollo de su comunidad por medio de las acciones que en conjunto llevan al cabo.

Continuando con la analogía, quienes representan a ese delgado sosquil y finas fibras que no fueron creadas por sí solas, sino por el esfuerzo de manos, de personas, de maquinarias y equipos, son las empresas, empresarios y jóvenes emprendedores que en conjunto conforman cada organización empresarial.

Para poder unir esas fibras, o más bien agrupar a los socios, lo esencial son la misión, la visión y los valores. Pero no sólo eso, sino que también los servicios internos y la calidad de éstos que cada organización empresarial está dispuesta a proporcionar a cada uno de sus asociados. Un ingrediente de fijación y para que se dé esta unión es el colaborador, aquel personal dispuesto a servir en las organizaciones empresariales, que trabajan por y para los socios.

Son innumerables las acciones y actividades que la organización empresarial realiza en beneficio de sus socios, como las redes de negocios, que apuntalan y apoyan en el desarrollo del afiliado. Estas organizaciones también realizan eventos dirigidos a apoyar y desarrollar su comunidad en ámbitos como el comercial y el industrial.

Para ilustrar lo anterior, menciono sólo cuatro ejemplos locales muy ilustrativos, organizados por diferentes cámaras empresariales y de cuyos beneficios el lector muy probablemente haya gozado: la Expoferia del Comercio, un escaparate para el desarrollo de negocios locales, nacionales e internacionales; la Expo Vivienda, que da una oportunidad a la comunidad para el acceso o información relativa a casas habitación; la Expo Proveeduría Restaurantera, que se enfoca y apoya a su sector para lograr un escaparate, promoviendo redes de negocios y vínculos que faciliten el buen funcionamiento de sus establecimientos, y Foro Pyme, dirigido a negocios para apoyo a las pequeñas y medianas empresas.

Algo importante y necesario para cualquier empresa o negocio es la capacitación, que constantemente se está impartiendo no solamente a los socios, sino que en muchas ocasiones se abren a todo el público, pues se considera que para tener una comunidad empresarial bien fortalecida, hay que proporcionar herramientas actualizadas y con una guía y acompañamiento constante.

Las acciones de capacitación y redes de negocio son ingredientes básicos para fortalecernos.

Retomando la analogía, la calidad de este aglutinador, nuestras acciones, son elementales para que los socios permanezcan unidos y también para atraer a nuevos socios e ir fortaleciendo ese cabo, esa soga para que sea aún más gruesa y podamos remolcar o asegurar con más firmeza ese barco.

También, el poder de unión son las acciones que día a día realiza el presidente de cada organización, dando mucho de su tiempo para que la institución trabaje y se enfoque en sus objetivos; capacitando y fortaleciéndose con sus acciones, su representatividad y cuidando los valores y la misión de la organización, para poder asegurar su permanencia.

Sin embargo, algo que hace muy diferente a ese cabo del mundo empresarial es LA INDIFERENCIA. Aun cuando profesionistas, empresarios y directivos ya forman parte de esas organizaciones, muchos no participan o no lo hacen con la frecuencia debida.

Participar en una organización empresarial cada vez es más necesario y esto nos fortalece.

Cuando menciono la palabra “empresarial” no me refiero únicamente a las grandes empresas, incluyo también a los medianos y pequeños negocios, cuya participación es necesaria para que exista diversidad de ideas y juntos crezcamos como comunidad que somos.

La diversidad es la riqueza con la que podemos ir construyendo y fortaleciendo nuestras organizaciones. Por eso se requiere que más negocios se sumen a participar en las actividades y acciones que cada organización empresarial lleva al cabo.

Sin duda es importante ir construyendo lo nuestro, pero no solos, ya que éste es un tema de sumar y de multiplicar. Cada quien, como empresa o sociedad, hará lo que le corresponde desde su trinchera, desde su profesión, oficio u ocupación, pero todo debe converger en el bien común, pues dependemos los unos de los otros.

Muchas veces, no por indiferencia sino por falta de iniciativa, el socio de la organización empresarial no se acerca a solicitar ayuda cuando tiene algún problema o requiere de apoyo de alguna índole. Por mi experiencia, el personal de dichas organizaciones y su presidente están para servir a cada uno de los socios y esto de alguna manera facilita la atención que se les brinda.

Por otro lado, hay aquellos en la comunidad que no se suman, que permanecen simplemente atentos y en ocasiones inmóviles. Se requiere que más empresas formen parte, ya que, como en la soga, la unión es la que da la fortaleza.

Para finalizar, siguiendo con la analogía inicial, aquel barco, que es nuestro Estado, nuestro país, no requiere de un solo cabo, sino que necesita de varios para que formemos parte de la estabilidad que se requiere. Por eso es la fortaleza de contar con diferentes organizaciones en las que todos trabajemos con el mismo fin.

Como organizaciones y como sociedad hay que sumar; nos tenemos que multiplicar, en muchas ocasiones dividirnos tareas, pero nunca restar. Como mencioné antes: participar en una organización empresarial cada vez es más necesario y esto nos fortalece como personas, como instituciones y como sociedad.

—–

*) Contador público por el Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey. Ex presidente de Coparmex Mérida 2008-2010

»Como organizaciones y sociedad hay que sumar; nos tenemos que multiplicar, en muchas ocasiones dividirnos tareas, nunca restar




Volver arriba