La carestía contra los mejores deseos

Un año muy difícil

Mario Maldonado Espinosa (*)

Una vez terminadas las fiestas decembrinas en las que el ajetreo y los gastos estuvieron a la orden del día, nos enfrentamos a la triste realidad de 2014 que inicia. La cuesta de enero, dicen otros. El resultado fueron deudas, pagos por hacer, poner en orden todo lo que dejamos en 2013, más el pago de luz, gas, agua, predial y un sin fin de gastos que de por sí uno debe cubrir.

La sorpresa es que desde el primer día los yucatecos amanecimos con el alza del pasaje, precisamente por el alza de la gasolina. Al ir a la tienda de la esquina quedamos impresionados al ver cómo casi todo subió; suben la comida, el precio de las tortillas, el pan, nos dicen, los implementos de aseo, el alimento para mascotas, los productos de higiene, casi todo. Por cierto, las pequeñas tiendas tendrán una encrucijada porque a partir de este año tendrán que generar facturas electrónicas. Todo ello por la reforma hacendaria aprobada últimamente.

Hay carestía, decía mi abuelita, ante el alza de precios y el pago de nuevos tributos. Alzas que no son proporcionales con el aumento de los salarios mínimos. Mucho de ese dinero recaudado por el gobierno debe verse reflejado en el ataque a la pobreza, esperemos que así sea. A esta situación le añadimos el desempleo de muchas personas o el bajo sueldo que perciben.

Recientemente, la Arquidiócesis Primada de México, en su editorial, en el diario “Desde la fe”, afirmó que el fuerte deterioro económico afectará a la población, principalmente a los que viven en la pobreza, pues al disminuir el poder adquisitivo se impedirá a millones de mexicanos satisfacer sus necesidades más básicas. Aseveró que de nada servirán las reformas estructurales, si los beneficios no llegan a la población; en México más de la mitad vive en la pobreza.

“Hace 40 años se podían comprar 50 kilos de tortillas con un salario mínimo, hoy -nos dice el semanario- apenas alcanza para cinco kilos”. Lo que sí es un hecho es que el aumento del salario mínimo en los 12 últimos años ha sido del 0.1%, prácticamente nada; en cambio, la inflación acumulada en ese mismo período llega a un 50% en los productos básicos.

Recientemente se aprobó la reforma energética, con la cual también esperamos que la luz y el gas disminuyan para atenuar la situación de millones de familias. A los buenos deseos de inicio de año podemos agregar la opinión de los especialistas que dicen que 2014 viene con buena perspectiva en materia económica. Sin embargo, nadie puede estar seguro de ello o tener actitudes triunfalistas, hasta que esto no se refleje en los bolsillos y en el mejoramiento de vida de las familias.

Toda reforma será buena cuando dé los resultados adecuados. Primordial será también el combate a la corrupción en todos los ámbitos de la vida social, pues en vano será todo esfuerzo si se recurre a corruptelas, sobornos y cohechos, o para beneficiar sólo a unos cuantos.

Que nos vaya bien es un deseo de todos. Pero de los discursos a los hechos existe mucho trecho. El pueblo es paciente, pero no sabemos cuánto. Mientras tanto, hay que apretarse el cinturón en este 2014.- Mérida, Yucatán.

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@mariomaldonadoe

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*) Asesor Jurídico

Hay carestía… Alzas que no son proporcionales con el aumento de los salarios mínimos… A esta situación le añadimos el desempleo o el bajo sueldo que se percibe




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