La calidad de los servicios del Issste

¿Y nuestros derechos?

Los derechos se exigen, ya que son nuestros -Sabiduría Popular

La Carta de los Derechos Generales de los Pacientes, presentada oficialmente en diciembre de 2001, señala textualmente en su punto 2: “Recibir trato digno y respetuoso. El paciente tiene derecho a que el médico, la enfermera y el personal que le brinden atención médica se identifiquen y le otorguen un trato digno, con respeto a sus convicciones personales y morales, principalmente a las relacionadas con sus condiciones socioculturales, de género, de pudor y a su intimidad, cualquiera que sea el padecimiento que presente y se haga extensivo a sus familiares o acompañantes”, y está fundamentada en la Ley General de Salud artículos 51 y 83, y en el Reglamento de la Ley General de Salud en materia de prestación de servicios de atención médica, artículos 25 y 48.

El punto 19 de la mencionada Carta ordena: “Ser atendido cuando se inconforme por la atención médica recibida”. El paciente tiene derecho a ser escuchado y recibir respuesta por la instancia correspondiente cuando se inconforme por la atención médica recibida de servidores públicos o privados.

Asimismo, “tiene derecho a disponer de vías alternas a las judiciales para tratar de resolver un conflicto con el personal de salud” Y se fundamenta en la Ley General de Salud, artículo 54. Reglamento de la ley General de Salud en materia de prestación de servicios de atención médica, artículos 5, 19 y 51 y el Decreto de Creación de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, artículos 2, 3, 4 y 13.

Es muy clara la violación de estos preceptos por los aquí denunciados. El inolvidable Mario Moreno “Cantinflas diría con su peculiar modo de hablar: “Huuuy, pero si la ley está rechula en el papel, pero, oiga usté, los ‘paicientes’ no obtienen trato digno y menos respetuoso, joven. No se vale”.

Pregunto ¿es digno y respetuoso: A) estar hospitalizado, usando sábanas y cobijas deshilachadas y llenas de agujeros; B) que los seres queridos tengan la obligación de quedarse todo el día para cuidar a su enfermo, limpiarlo y asearlo por las noches, porque las enfermeras de turno tienen que dormir? Y eso que no tienen dónde reclinarse para “echar una pestaña”, no hay espacio.

¿C) Que te maltraten enfermeras, la encargada del módulo de rayos X y el personal del archivo; D) que los encargados de la farmacia sean cómplices de abusos de los cuatachos; E) que te ordenen ir por tu expediente sin ser empleado del lugar y sin pedirlo como favor; F) que te tengan dando vueltas por todos los ámbitos del edificio porque nadie sabe nada; G) que cambien y aseen en los pasillos a los ancianos a la vista de todos?

Me queda muy claro que mi obligación como paciente es tratar respetuosamente a todo el personal que labora en la institución y estar a la hora que marca el propio organismo para mi atención, y más claro que ambos mandatos los he acatado durante mi ya larga permanencia como derechohabiente, pero también es cierto, señores y damas hoy acusadas públicamente, que todo tiene un límite y, señores, tengo la dignidad y la autoestima suficientes como para sentirme tratado como cosa y no como persona por la mencionada parte del personal.

Es bien sabido que sólo se logra la calidad plena y la excelencia en el servicio si todos, absolutamente todos, desde el más diestro cirujano, el flamante director hasta el último de los empleados del aseo se involucran en una verdadera tarea (no para la prensa y que dura 3 semanas, cuando mucho) de una mejora continua y sostenida. Hoy estamos lejísimos de ello.

Nada mejor para mejorar la salud y el ánimo que un ambiente agradable. El ambiente actual está deshumanizado y sindicalmente politizado o más bien partidizado, hay que hacer una limpieza honesta. Reparar aires acondicionados es bueno, como manejar honestamente el expendedor de tickets, pero si no cambia la gente floja y acomodaticia que tienen en la institución… No servirá de nada.

La profesora Leticia Mendoza, delegada del Issste en Yucatán, anunció hace unos días que el próximo año comenzarán los trabajos para un nuevo Hospital Regional del Issste, precisó que atiende este vetusto edificio actual a unos 170,000 derechohabientes en un espacio ideado y construido cuando Mérida tenía poco más de 100,000 habitantes, denotando total falta de visión a largo plazo. Esperamos que el nuevo hospital, una vez entrado en funciones, no caiga en los vicios del actual. Al doctor Miguel Berlín Montero, actual director general del Hospital Regional del Issste, le decimos que aún hay tiempo de corregir muchas anomalías, si hay voluntad para ello. Los baños hieden pero no sólo ellos. ¡Ojo!

La mencionada Carta de los Derechos de los Pacientes ordena, en su punto 6: “Ser tratado con confidencialidad: El paciente tiene derecho a que toda la información que exprese a su médico se maneje con estricta confidencialidad y no se divulgue más que con la autorización expresa de su parte, incluso la que derive de un estudio de investigación al cual se haya sujetado de manera voluntaria; lo cual no limita la obligación del médico de informar a la autoridad en los casos previstos por la ley”.

Es decir, que si “pierden” un expediente se exponen a ser acusados al violar este punto.

Reitero mis felicitaciones al personal de escritorio, a los muy responsables paramédicos camilleros de las ambulancias y añado, con mucho agrado, al personal de Trabajo Social.- Mérida, Yucatán.

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*) Profesor jubilado

Es bien sabido que sólo se logra la calidad plena y la excelencia en el servicio si todos se involucran en una verdadera tarea de una mejora continua y sostenida




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