Jóvenes de hoy

El elefante más querido de Kenia

Por: Silvia Gómez y González (*)

Con profunda tristeza me enteré de la muerte de Satao, el elefante más querido de Kenia, conocido como el rey de los elefantes y tesoro amado del Parque Nacional Tsavo, al sureste del país, a principios de junio del presente año. A pesar de que esta muerte sucedió hace dos semanas, Kenya Wildlife la anunció hasta el viernes pasado pues querían estar seguros de su identidad.

Los cazadores ilegales le dieron muerte con flechas venenosas, para después remover de su cara sus hermosos y largos colmillos de marfil. A pesar de ser monitoreado 24/7 lo encontraron y mataron de cualquier forma.

Debido a la mutilación a la que fue sometido, sólo pudo ser identificado por sus orejas y patrones de piel preservados por el lodo. En mayo ya había recibido un ataque de estos cazadores, pero se recuperó por completo.

Estos elefantes son monitoreados 24 horas los siete días de la semana, así que no puedo imaginar el peligro al que están expuestos elefantes, tigres, rinocerontes, etcétera. que no viven dentro de estos parques o reservas.

Tasao tenía 45 años y sus colmillos eran tan largos, que se arrastraban hasta el suelo. Era la sensación de este parque nacional de Kenia.

El creciente comercio ilícito de marfil les cuesta la vida a 30,000 elefantes al año; sólo en 2011, calificado como el año más desastroso, 2,500 elefantes con identidad propia murieron a manos de los cazadores. Es difícil pensar que la muerte de este grandioso animal costó 300 euros.

Tristemente, estos crímenes impunes no cesarán, mientras algunos cuantos o miles sigan apoyando estas causas mediante el consumo de marfil. Aunque estemos lejos de Kenia, no podemos olvidar que somos un solo mundo y, aunque pensemos que no hay nada que hacer, siempre hay algo que se puede hacer; por ejemplo, compartir esta información con nuestros familiares para sensibilizarlos de las cosas que pasan en el mundo, enseñar a nuestros hijos el valor de los animales, ayudar a un perro o gato sin hogar, o simplemente poner baldes de agua fuera de la casa para que se puedan hidratar, hay muchas maneras de ayudar cuando se quiere.

Que esta muerte tan significativa para Kenia y para cualquiera que ama a los animales no quede impune y haga que nuestros corazones se unan en pro de los animales; como decía Mahatma Gandhi: “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”. Q.E.P.D. Satao.- Mérida Yucatán.

[email protected]

—–

*) Licenciada en Lenguas Modernas




Volver arriba