Gobernar como en los tiempos de los reyes

¿Socialismo romántico o cínico?

Luis Pazos (*)

Durante mi adolescencia conocí líderes socialistas, como a uno que creó un sindicato en los muelles de Veracruz. “El Negro García”, mi vecino, fue un honesto socialista romántico. Muchas tardes, al regresar de la escuela, lo veía sentado en las afueras de su casa y me acercaba a platicar con él.

Creía que si adoptábamos el sistema de la URSS, estoy hablando de hace 50 años, habría un mejor nivel de vida para los trabajadores. Consideraba a los EE.UU. como la causa de la pobreza de América Latina. Por azares del destino sus dos hijas se casaron con “gringos”.

Tuve maestros socialistas y compañeros radicales de izquierda, algunos de los cuales formaron parte de grupos guerrilleros.

Pero después de la caída del Muro de Berlín y del abandono del socialismo real por ineficiente e improductivo en la URSS, China y Europa del Este, solamente lo recomiendan los “intelectuales” dogmáticos que ignoran esos sucesos o los cínicos que utilizan el socialismo para consolidar un capitalismo de Estado que les permita concentrar poder económico y político.

La mayoría de los socialistas actuales pasan por alto el fracaso del socialismo real por intereses electorales o económicos.

Defienden el estatismo y los monopolios estatales, que el siglo pasado en ninguna parte donde fueron aplicados mejoraron el nivel de vida de los trabajadores ni redujeron la pobreza.

Algunos jóvenes aún son socialistas románticos porque se lo inculcaron sus maestros.

Y ante la miseria y las desigualdades sociales, piensan en el socialismo como una solución, pues desconocen los efectos reales del capitalismo de Estado en donde ha sido aplicado.

Gran parte de los legisladores y políticos que en su lucha por el poder todavía presentan al socialismo como una solución son unos cínicos, como Chávez y ahora su heredero, que utilizan al socialismo real o capitalismo de Estado para gobernar como en tiempo de los reyes absolutistas o de los despotismos orientales. En esas épocas, como en los social-totalitarismos del siglo pasado, los gobernantes eran dueños de vidas y haciendas, y no respetaban los derechos humanos fundamentales: vida, propiedad y libertad.- México, D.F.

[email protected]

@luispazos1

—–

*) Profesor de Economía Política

La mayoría de los socialistas actuales pasa por alto el fracaso del socialismo real por intereses electorales o económicos. Defiende el estatismo y los monopolios estatales




Volver arriba