Gastos ocultos sin control

Finanzas personales

Fernando Ojeda Llanes (*)

Comenté en artículos anteriores que para hacer que los ingresos personales rindan, es necesario llevar un control de los gastos que se realizan tanto para alimentación, hogar, salud, entretenimiento, etcétera.

En este artículo quiero citar aquellos gastos que realizan todas las personas en una forma espontánea y que en algunos lugares les llaman “gastos hormiga”, precisamente porque los erogan en forma constante pensando que por pequeños no afectarán su flujo de efectivo, sin embargo como se convierten en costumbre sistemática, su monto mensual y anual es representativo, sobre todo de aquellas personas cuyos ingresos son de uno a tres salarios mínimos; me refiero a la compra de refrescos, de botellas de agua, de cigarros, de papitas, de chocolates, de caramelos, etcétera. Se guardan unos pocos billetes o monedas en el bolsillo y desaparecen de la noche a la mañana y si se suman llegan a ser importes relevantes que afectan a las personas en sus ingresos netos.

También quiero referirme a los gastos que por alimentación y bebidas se consumen por los empleados y trabajadores en las oficinas o centros de trabajo cuando no reciben como prestación los alimentos respectivos.

En este tipo de gastos se solicitan a las cocinas económicas o a los negocios de comida rápida: Pizzas, tacos, hamburguesas, piezas de pollo, etc. que disminuyen en forma importante los ingresos de las personas. Esto por lo general se convierte en una costumbre sin necesidad ya que podrían esperar su horario para trasladarse a casa y consumir sus alimentos o bebidas de los cocinados por la propia familia cuyo costo ya se ha realizado, pero se convierte en una mala costumbre para tener quizás un motivo de reunión.

Sin embargo, podría ser que el horario de trabajo sea corrido y los empleados pues es lógico que sientan hambre y consuman este tipo de alimentos que se solicitan por teléfono. Mi recomendación es que preparen sus lonches en casa y los lleven a su centro de trabajo para consumirlos en el momento oportuno. Si lo hacen de esta forma y realizan sus cuentas, podrán percibir que obtienen un ahorro importante y por lo tanto el desembolso de dinero será siempre menor y tendrán por lo tanto un efecto positivo en su flujo de efectivo, porque no es lo mismo prepararse un sándwich en la casa que comprarlo a un restaurante de comida rápida.

Recuerdo en mis épocas de empleado en que trabajábamos de corrido, formábamos un fondo entre todos los que queríamos comer en el centro de trabajo, le tocaba a cada uno de nosotros durante la semana o quincena que los alimentos respectivos sean preparados en nuestra casa por nuestra madre o esposa, de esta forma teníamos variedad en la comida y ahorros considerables al no consumir en restaurantes o lugares de comida rápida cuyo costo es mayor que el que se realiza en el hogar; cuando nos dimos cuenta que se había convertido en una costumbre innecesaria, aun cuando el costo era realmente menor si lo comprábamos por fuera, lo dejamos de hacer y esperamos llegar a nuestros hogares para una comida aunque tarde, normal y más tranquilos; el ahorro fue mayor.

Las reformas fiscales actuales han hecho que las prestaciones a los trabajadores, en alimentos o vales, sufran modificaciones importantes, de tal manera que las empresas o los están eliminando o disminuyendo, si se los entregan vía sueldo, los empleados recibirán menor dinero debido a que la retención del impuesto es mayor; por tanto, hay afectación en el flujo de efectivo personal.

Es sumamente importante que las personas físicas, sea cual sea su situación fiscal y sobre todo aquellas que tienen limitados ingresos, lleven un control efectivo de sus finanzas personales, que hagan su presupuesto semanal de gastos y se sujeten a un control efectivo del mismo, tengan prudencia en los llamados “gastos hormiga” y sobre todo si tienen que comer en sus centros de trabajo que tomen en cuenta la diferencia de los costos entre comprar la comida por fuera y hacerla en su propio hogar.

La situación económica que en la actualidad estamos viviendo en el país no permitirá por lo pronto a las empresas —y no sabemos hasta cuándo—, mejorar los ingresos de sus trabajadores, mucho menos a través de prestaciones sociales que han sido limitadas o eliminadas por la Reforma Fiscal.

Con respecto a los gastos de previsión social que tenían un tratamiento especial en las leyes fiscales, sufrieron modificaciones sumamente importantes que afectan el ingreso de los trabajadores, pero este es otro boleto que trataré en posteriormente.— Mérida, Yucatán.
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*) Contador Público Certificado, Maestro en Finanzas, Director de Servicios Financieros Ojeda Llanes y Asociados, S. C. P.




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