Foros de consulta del SNTE, una cortina de humo

Por Macedonio Martín Hu

En los primeros días de mayo, representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) entregaron una carta al presidente Enrique Peña Nieto, para solicitarle explicaciones sobre las reformas estructurales en materia educativa, hacendaria, eléctrica, energética y telecomunicaciones.

La postura de la CEM obedeció a la demanda de millones de mexicanos que están inconformes con esas reformas porque están convencidos de que los cambios provocarán más problemas que beneficios. Economistas y especialistas vislumbran que las ganancias serán para grupos privilegiados nacionales y extranjeros. Las consecuencias negativas las sufrirá la mayoría de la gente (más de 50 millones de mexicanos).

En este trabajo abordo el tema de la educación, que preocupa a núcleos importantes de la sociedad, en especial a los maestros. Hago hincapié en que el problema educativo es difícil y complejo, como elemento transversal trastoca campos de lo social, ideológico, económico, político y cultural.

Con estas reflexiones comento la ola de protestas contra esta reforma (laboral) en educación, que es un “orgullo” del gobierno. En Oaxaca, Quintana Roo, Michoacán, Campeche y Guerrero y otras entidades, la reforma educativa que impuso la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha propiciado la inconformidad de los mentores, que argumentan que las medidas afectarán sus derechos laborales.

Lo paradójico es la postura de los líderes “charros” del SNTE que avalan las disposiciones de la SEP. Para justificar el SNTE su postura ha convocado a “foros nacionales de consulta”. Pienso que la postura colaborativa (entreguista) de los líderes “charros” del SNTE por los cambios que propuso el gobierno de EPN no debería extrañarnos, porque el grupo que controla los destinos de la organización gremial procede así para cuidar los intereses particulares de la dirigencia cupular del sindicato.

La prueba fue cuando el gobierno de EPN dispuso descabezar a la cúpula caciquil del SNTE. En el papel, la organización sindical aglutina más de un millón de trabajadores de la educación, pero están inmovilizados por una falta de formación sindical. La fuerza política del SNTE radicaba en las “maniobras” que ejercía la cúpula (gansteril) bajo las órdenes de Elba Esther Gordillo Morales, ahora ex lideresa defenestrada y confinada en el ostracismo político.

Se supone que los “líderes” que formó y cobijó la exdirigente magisterial nacida en Comitán, Chiapas, cuna de Belisario Domínguez, la abandonaron a su suerte.

Lo pensaron mejor y se alinearon ante el poder real, un poder que crea líderes y los destruye cuando éstos tratan de “brincar” las reglas del juego. La maestra Gordillo recibió la misma lección que Carlos Salinas de Gortari aplicó a Carlos Jonguitud Barrios, mentor de la maestra.

Con el propósito de “revisar” el nuevo modelo educativo, el SNTE está convocando a todos los actores involucrados en educación básica, media superior y normal: maestros, padres de familia, alumnos, legisladores, investigadores y estudiosos de la educación, autoridades educativas locales, organizaciones de la sociedad civil y todo interesado en aportar propuestas, a participar en foros de consulta. Uno de esos eventos se llevó al cabo en la ciudad de Campeche anteayer 22 de mayo.

El nuevo secretario general de la Sección 33 del SNTE, Crescencio Gutiérrez González, que obtuvo cargos en esa Sección por instrucciones de su madrina política Elba Esther Gordillo, ofreció varios lugares a docentes de la Unidad 31 -A de la UPN de Mérida, para que participaran en el foro de consulta de Campeche. Finalmente, se canceló la participación de las investigadoras de la UPN que quedaron “vestidas y alborotadas”.

Al retomar el tema que propició estos comentarios (la entrega de la carta de la CEM a EPN), en cuanto al tema educativo, el mandatario dijo: “los objetivos son elevar la calidad de la educación, fortalecer la equidad y la inclusión social”. Ante la movilidad social en todo el mundo y la urgencia de fortalecer la competitividad de México en el concierto de las naciones tercermundistas, es imperativo elevar la calidad de la educación pública; que la equidad educativa sea un hecho y la inclusión social no sean palabras demagógicas.

Para el logro de esos propósitos es menester que se debata la cuestión educacional en espacios libres para que sea analizada críticamente uno de los temas que marcará el rumbo del país para los próximos 25 años. Ante ello la incógnita es: ¿tomará la SEP en cuenta las propuestas que surgen de los foros nacionales de consulta del SNTE? O es una “cortina de humo” para maquillar y legitimar las propuestas impuestas por organismos financieros nacionales e internacionales, que propusieron cambios en la estructura laboral de la educación pública. Para mí los foros de consulta del SNTE sólo son distractores. Así pienso.- Mérida, Yucatán.

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*) Profesor de la UPN




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