Falso debate sobre vacaciones

Empresarios y autoridades educativas

Víctor Manuel Fernández Medina (*)

Los argumentos esgrimidos para ampliar o recortar las vacaciones veraniegas nos hacen ver que ni a los empresarios (los directivos de las asociaciones empresariales), ni a los funcionarios de la Segey, con Godoy a la cabeza, les preocupa el bienestar educativo de los niños y jóvenes.

Las vacaciones escolares son espacio de tiempo para que los alumnos complementen su formación integral: a) descanso de las actividades escolares rutinarias para aprobar sus asignaturas y b) desarrollo de actividades recreativas familiares y con amigos, que bien organizadas y realizadas aportarían beneficios a la formación y educación integral de los educandos.

Ya hemos referido que más días de clases no son causal para una mejor educación. En el caso de Yucatán las últimas dos o tres semanas del calendario escolar son días perdidos: como los exámenes finales han concluido, alumnos y profesores sólo asisten para “cumplir” el calendario escolar, o sea, a pasar el tiempo en la simulación oficial de que hay clases.

Los directivos empresariales aducen que la tradición de la “temporada vacacional” durante julio y agosto es parte de la identidad y patrimonio cultural de todos los yucatecos. ¡Más mesura, por favor! ¿Cuántos de todos los niños y jóvenes yucatecos que estudian primaria y secundaria tienen los recursos y posibilidades de ir a veranear a las playas yucatecas? Son los de las clases alta y media alta los que conforman la población cuya identidad y patrimonio cultural incluye la “temporada”. Algunos los fines de semana, si bien les va, acuden a las playas a “visitar” a los parientes. La mayoría de los estudiantes no tiene esos privilegios. Muchos aprovechan para ayudar a sus padres en las actividades hogareñas y laborales.

En otros países las clases formales se suspenden tres meses. El primero de ellos las autoridades escolares y los padres de familia organizan actividades recreativas y campamentos durante ese período. Hay convivencia social que estimula y promueve las relaciones sociales, tan importantes en esa etapa del desarrollo. Aquí en Yucatán algo de eso se hacía con “Kaanbal Baaxal” (aprender jugando). Las autoridades educativas deben tener más creatividad y voluntad para utilizar espacios y tiempos en la formación integral extraaulas.

Los empresarios en ningún momento han argüido el beneficio de las actividades durante las vacaciones para mejorar la formación integral. El argumento empresarial de que con eso se fortalecería la economía de la costa demuestra poca imaginación y creatividad para promover el desarrollo económico de los habitantes de las poblaciones costeras. Las ventas durante los días de “temporada” son un paliativo para la economía de esas poblaciones.

El tema está a debate y debería abordarse con seriedad y voluntad para que las vacaciones escolares beneficien a los niños y jóvenes. De refilón puede servir para paliar la economía de parte de la zona costera. Pero el detonante del desarrollo productivo y económico de esa zona no son las actividades de la “temporada veraniega”. Por eso estamos como estamos.- Mérida, Yucatán.

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*) Profesor

»Los empresarios no han argüido el beneficio de las actividades vaca-cionales para mejorar la formación integral. El argumento de que con eso se fortalecería la economía demuestra poca imaginación




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