Es la última oportunidad

Centro Histórico de Mérida

Félix Antonio Rubio Villanueva (*)

Parece que los acontecimientos para hacer realidad el tren transpeninsular vienen en una vorágine incontrolable, en la que los ciudadanos que vivimos en el Centro Histórico de Mérida, en especial los que somos del rumbo de la ex estación central -hoy escuela de Estudios Superiores de Artes- y de “La Plancha”, tenemos que tomar medidas urgentes para que la autoridad federal tome en cuenta la opinión de más de 10 asociaciones civiles y más de 500 vecinos, a quienes nos gustaría ver la ejecución de un Parque Público con todos los servicios necesarios que un área de esa magnitud requiere para el conforte de los vecinos, de los meridanos, del turismo que nos visita.

En lo personal considero que los andenes del antiguo edificio que tuvo la estación central no son los adecuados por el estado de destrucción en que se encuentran, y que el tren causaría más perjuicios que beneficios, tomando en cuenta la gran inversión que se requerirá para dejarla en óptimas condiciones, en caso de reconstruirse la estación central.Deberíamos ver que con mucha anticipación, para todos los trenes del mundo que están en los centros de las ciudades se hicieron túneles, puentes, se instalaron vías férreas, se colocaron todos los avisos de alerta, etcétera, además de que casi todos tienen un siglo o más de haberse construido. En Mérida tenemos más de 25 años que se dejó de usar el tren de pasajeros y carga. Meter el transpeninsular a la ciudad causaría caos, indistintamente de los puentes que pudieran hacerse. Casi todas las vías y durmientes tendrían que cambiarse y preparar la salida para su expansión a Progreso y Campeche por las vías existentes, lo que provocaría otro mayúsculo caos. Sugerimos que la Nueva Estación esté entre San Pedro Nohpat y Teya. Hoy lo vemos lejos, como veíamos a Pacabtún hace 30 años, en el fin del mundo, como Mérida está creciendo, dentro de 15 años -no creo vivir para verlo- estará cerca.

Las cerca de 20 hectáreas que los dos polígonos de los ex patios y la plancha tienen son un tesoro que nuestra capital tiene en el Centro Histórico. Convoco a los meridanos a que juntos propongamos lo que creo es la última oportunidad para hacer un sitio de recreo, diversión, lleno de árboles nativos de Yucatán y de campos deportivos de todo tipo, andadores peatonales, para perros, circuitos de bicicletas, que bien podrían estar conectados al Paseo de Montejo sobre la calle 43, para darle de nuevo vida en su conjunto a nuestros primeros cuadros de la ciudad en su sector centro-oriente, la apertura de la calle 47 para peatones, bicicletas y quizás tráfico automotriz, desfogarían en gran parte el tránsito que hoy se estanca por la barda de la 48.

Tal vez tenga un motivo especial, pues nací, pasé mi niñez y adolescencia jugando y correteando por los antiguos patios donde íbamos a volar nuestros papagayos, a jugar pelota, quimbomba, canicas, trompo, a guardarnos en la cueva y surtirnos en la temporada de lluvia de los “tacos calenturientos de las raíces que allí crecían”, para guerrearnos con los muchachos de las esquinas del Pájaro Hu, la Gran Lucha y hasta Santa Isabel; jugábamos en las noches brinca-burro, tamalitos a la olla, pesca-pesca, guarda-guarda, etcétera. Mi esposa Dulce María es también del rumbo pero del otro lado de las líneas del tren. Amigos y amigas de toda el área y ahora que he visto a vecinos antiguos recuerdan la tienda “La Navidad” en la 50 x 47 de mi padre, la mejor surtida, teníamos casi de todo excepto carnes pero eso sí, recuerdo cuando vendíamos 10 centavos de mantequilla, 5 centavos de charritos, 50 de jamón serrano, 20 de queso de bola, ah que días aquellos.Hoy veo esta zona como la última oportunidad para nuestra ciudad de tener un parque frondoso, arbolado, con viveros, huertos familiares, jardines botánicos de gran calibre y sentirme orgulloso no por ser del rumbo sino por ser meridano.

El beneficio es para todos, nos sentiríamos orgullosos de tener un verdadero Parque Central de dimensiones colosales, a la altura y con acceso para todos.- Mérida, Yucatán.

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*) Presidente de Defensa de los Barrios del Centro Histórico de Mérida y Promotor Turístico




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