El llamado (*)

Me llamaste Señor, respondí, sí.

¿Qué me dijiste? Me dijiste, ven.

Y yo te respondí: voy, está bien,

y te seguí, seguí, seguí, seguí.

No sé qué fue lo que en mi viste, di,

¿Mi madera cundida en comején?

¿O acaso fue el vaivén de mi desdén?

¿O viste más de lo que veo en mí?

Te seguí porque sé que tú eres fiel;

me llamaste aunque sabes lo que soy;

al llamarme, se bien que tu perdiste,

y al seguirte aún sigo siendo aquél.

¿Si es tan poco el amor que yo te doy?

¿Por qué no mengua el que me das y diste?

28 de mayo de 2014

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*) Este soneto es con motivo de la Ordenación Sacerdotal de Luis Miguel, Ricardo Alejandro y José Guillermo, que fue ayer, lunes 2 de junio de 2014

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*) Presbítero católico




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