Después de un tiempo

Después de un tiempo

Autor: Ligia Manzano Novelo (*)

No sabía, pero algo en mi interior ya lo presentía…

Llevaba noches de sueño intranquilo, esperaba el sonido o el parpadear del celular que era mi compañero de cama. La densa oscuridad me aterraba imaginando ya algo que no sucedía. Cuando el alba mostraba su inminente claridad, llegaba un poco la tranquilidad.

¿Presentimientos? Dios tiene el tiempo perfecto ¿acaso no es el autor de la eternidad? Tu cuerpo se desmoronaba como arcilla, por la pesada carga de los años y la enfermedad.

¿Soy egoísta?, me preguntaba. Era sólo el producto de una humanidad que quería retenerte. Ahora, con más claridad en la mente, puedo pensar que todos tenemos fecha de caducidad. Hoy la abuela ya no está entre nosotros y son muchos los recuerdos y el amor que dio a sus hijos y nietos. Por todo lo que nos diste: gracias mamá.- Mérida, Yucatán.

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*) Educadora y ama de casa




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