Cuestiones jurídicas

Innovaciones en los juicios orales

Por: Rubén J. Bolio Pastrana (*)

Parte III

Una singularidad que se distingue en el nuevo Código Nacional de procedimientos Penales (Código ÚNICO) es el denominado procedimiento abreviado, que tiene como antecedente el Código Procesal Penal modelo para Iberoamérica, que lo incluyó para ciertos hechos delictuosos leves, pero con la diferencia de que en el ordenamiento del sistema mexicano a que nos referimos es procedente para cualquier tipo de delitos.

Los tratadistas convienen en que el proceso abreviado consiste en dictar una sentencia anticipadamente, sin necesidad de llegar a la audiencia del juicio oral, pues el veredicto condenatorio o absolutorio descansa en los datos de prueba obtenidos a través de las diligencias de investigación que permiten, con el consentimiento de las partes y satisfaciendo las exigencias de ley, la emisión de un fallo anticipado sin que se arribe a un juicio oral ordinario normal.

Para autorizar ese método reducido, el juez verificará los siguientes requisitos: I. Que el Ministerio Público solicite esa vía, para lo cual deberá formular su acusación y exponer los elementos probatorios que la sustenten, conteniendo la enunciación de los hechos que se atribuyen al acusado, su clasificación jurídica y grado de intervención, así como las penas y monto de la reparación del daño; II. Que la víctima u ofendido no presente oposición. Sólo será vinculante para el juez el desacuerdo que se encuentre bien fundamentado, como que la reparación de daños no está suficientemente garantizada; III. Que el imputado: a) Reconozca estar debidamente informado de su derecho a un juicio oral y de los alcances del procedimiento simplificado; b) Expresamente renuncie al juicio de oralidad; c) Consienta en la aplicación de la causa breve; d) Admita su responsabilidad por el delito que se le imputa y e) Acepte ser sentenciado con base en los medios de convicción que exponga el ministerio público al plantear la acusación. Dichas probanzas son las que se desprenden de los registros contenidos en la carpeta de investigación practicada con motivo del evento criminoso.

De aceptarse por el juzgado el procedimiento abreviado, se producen grandes ventajas para el inculpado, a saber: si no ha sido condenado previamente por delito doloso y el suceso delictivo por el que se lleva al cabo el trámite de que tratamos es sancionado con prisión, cuya media aritmética no excede de cinco años, el ministerio público podrá solicitar la reducción de hasta una mitad de la penalidad mínima a imponerse si el delito es intencional y hasta dos terceras partes, siempre de la sanción mínima, si es culposo, o sea, imprudencial; además, en cualquier otro caso el ministerio público tiene la potestad de pedir la rebaja de hasta un tercio de la pena carcelaria mínima aplicable en ilícitos dolosos y hasta en una mitad de la normatividad menor en el caso de eventos que se produzcan imprudencialmente, pero siempre el acusador público deberá observar lo que a este respecto acuerde la Fiscalía General del Estado.

Una vez que el juez haya permitido dar curso a esta clase de tramitación sintetizada, escuchará al ministerio público, a la víctima u ofendido, a su asesor y después a la defensa, ya que la exposición final en la audiencia respectiva corresponderá siempre al acusado, para que una vez concluido el debate emita su resolución, para lo cual deberá dar lectura y explicación pública de los fundamentos y motivos que tomó en consideración, en la inteligencia de que no podrá imponer una pena de mayor alcance a la pedida por el ministerio público y aceptada por el inculpado.

Muchos tratadistas concluyen que lo atractivo de recurrir al procedimiento abreviado es la reducción de la pena, con la posibilidad de alcanzar beneficios que la ley establece cuando se dicta una sentencia condenatoria con esa usanza, de suerte que ello permite que la defensa considere seriamente las ventajas de acceder al citado proceso, máxime cuando se es consciente de la suficiente evidencia incriminatoria contra el reo y la penalidad a recibir, si fuera sentenciado en el juicio oral ordinario.

También han habido críticas a esta táctica, argumentándose la existencia de alguna componenda previa entre el ministerio público y los defensores, en busca de prebendas mutuas.- Mérida, Yucatán.

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*) Abogado y notario público

»Muchos tratadistas concluyen que lo atractivo de recurrir al procedimiento abreviado es la reducción de la pena, con la posibilidad de alcanzar beneficios que la ley establece…




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