Corre el Río Colorado

Actitudes

José Santiago Healy

Se trata de un espectáculo que los habitantes de Sonora y Baja California no quieren perderse porque no se sabe a ciencia cierta cuándo volverá a repetirse. Es además un evento positivo que fue producto de la negociación de los países vecinos México y Estados Unidos que, a pesar de sus enormes diferencias, lograron el acuerdo “Flujo Pulso del Acta 319″.

Con tal convenio regresarán las aguas al cauce del legendario Río Colorado que, luego de 50 años -leyó usted bien: cinco décadas-, volverán a desembocar durante varias semanas en el Golfo de California.

La noticia de este proyecto tomó por sorpresa a los san- luisinos y a otros pobladores de la región, pero conforme pasan los días aumenta el número de personas que se acercan al cauce del Colorado para presenciar correr sus aguas bravías. Primero tímidamente y poco después con más entusiasmo y algarabía. Algunos intrépidos ya comenzaron a navegar en pequeñas lanchas, motos acuáticas y kayaks.

Desde que comenzaron a fluir las aguas, hace 10 días, sólo una mala noticia se ha registrado: un joven que se lanzó a nadar sin precaución murió ahogado víctima de las corrientes del río. Hasta el momento no se ha encontrado su cuerpo.

Según escribió Julia Carabias, ambientalista y ex titular de Semarnap en el gobierno de Ernesto Zedilo, “se van a verter al delta del Río Colorado, del 23 de marzo al 18 de mayo, 130 millones de metros cúbicos, por encima del volumen pactado en el Tratado”. Agrega que gracias a las aguas que recorrerán el cauce del Colorado “se rehabilitarán varios humedales y se recargarán parcialmente los acuíferos sobreexplotados de esta zona”.

Se espera que la flora y la fauna de la región, que por décadas se mantuvieron deprimidas, volverán a florecer y pronto se verán en los márgenes del río especies únicas de plantas y aves que por años abandonaron la región.

El suceso ha captado la atención de ecologistas, científicos y autoridades tanto de la región como a nivel nacional e internacional. En uno de los actos de arranque estuvo Alexandra Cousteau, la nieta del prestigiado científico Jacques Cousteau, quien fuera un enamorado del Mar de Cortés, así como representantes de la prestigiada revista National Geographic.

El gobernador de Baja California, Francisco “Kiko” Vega, participó también en uno de los eventos recientes, así como el alcalde de San Luis Río Colorado, Leonardo Guillén, y el director general de Conagua, David Korenfeld, además de otras autoridades mexicanas y norteamericanas.

La versión, aún extraoficial, señala que el proyecto de gran alcance ecologista se repetirá durante los próximos cinco años por lo menos dos veces cada año. La intención, trascendió, es mantener una presencia mínima del vital líquido sobre el lecho del río para que la humedad ayude a regenerar flora y fauna en el delta del Colorado que, como sabemos, fue en su momento un fenómeno mundial por la variedad de especies que aquí se reproducían.

Añade Julia Carabias que en este acuerdo binacional “Estados Unidos acepta almacenar el agua que por alguna razón no llegara a ser utilizada por México, lo cual fomentará mecanismos eficientes del uso del agua”. De tal manera, pues que “el agua que a futuro se ahorre, gracias a la mejora de la infraestructura, podrá destinarse al incremento del flujo del Río Colorado para continuar su restauración”.

La realidad es que ni los mexicanos ni los norteamericanos debimos permitir que por motivos económicos se cortara de tajo la vida del Río Colorado y menos en su desemboque al Golfo de California. El craso error tiende a enmendarse, ya veremos por cuanto tiempo.

Apunte final

Analistas y periodistas andan tras los culpables del estancamiento de la economía mexicana en el primer trimestre del 2014 con todo y las reformas estructurales… Los dedos apuntan hacia la reforma fiscal que frenó la actividad empresarial y comercial, pero ¿será la única causa?- San Luis Río Colorado, Sonora.

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*) Periodista




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