Conflictos sin solución

Ucrania

Ernesto Guerra de la Peña (*)

Hace unas semanas Leonid Kravchuk, quien fue el primer presidente de Ucrania, mencionó en la Rada Suprema -nombre de su parlamento- que su país se encuentra al borde de una guerra civil.

Durante la tercera cumbre entre la Unión Europea (UE) y las seis repúblicas ex soviéticas del Este de Europa, que concluyó hace tres meses con los acuerdos de asociación de Georgia y Moldavia y la UE, el mandatario ucraniano, Viktor Yanukóvich, rechazó la firma del convenio que permitiría un rescate financiero de Rusia por 15,000 millones de dólares.

Al enterarse, los ciudadanos ucranianos salieron a las calles a manifestarse contra la negativa de su presidente, exigiéndole que aceptara firmar el acuerdo con la UE.

A finales de enero las manifestaciones se tornaron violentas, cuando el gobierno ucraniano dio a conocer las leyes contra la manifestación aprobadas por el Parlamento que restringen los derechos fundamentales de asociación y libertad de expresión.

Los manifestantes se opusieron a esta decisión y convocaron a manifestaciones masivas con graves consecuencias, como el incendio de vehículos de la policía que trataba de controlar la situación con gas lacrimógeno y balas de goma. Como resultado de los enfrentamientos, hubo cientos de manifestantes y policías heridos, así como cinco civiles muertos.

Hoy el gobierno ya no sabe cómo entablar acuerdos con los manifestantes y la intención de Mykola Azarov, quien hace unos días renunció como primer ministro de Ucrania, que busca resolver la situación pacíficamente, parece estar ahora en segundo plano.

La derogación de las leyes contra la libre manifestación y la amnistía que se propuso para liberar a los detenidos en las protestas en la ciudad de Kiev, dadas a conocer el martes pasado, parecen disponer un camino lejano para resolver la situación entre el gobierno y los opositores, ya que la resistencia aún exige que el país (Ucrania) se integre a la Unión Europea para obtener el respaldo en materia económica.

La represión a los manifestantes no deja de ser noticia de primera plana en muchos periódicos. Dmitro Bulatov, activista opositor ucraniano y líder de las protestas motorizadas secuestrado hace un mes, fue encontrado herido de varias cuchilladas en el cuerpo y con una oreja mutilada. Lo anterior es una clara intimidación del gobierno -que se ha deslindado de los hechos culpando al gobierno ruso- contra los activistas.

Ucrania debe escuchar la necesidad de los opositores de firmar el acuerdo con la Unión Europea, no ir contra ella como lo ha hecho Yanukóvich durante estos meses, usando la violencia, mecanismos de tortura, represión y la desaparición de inocentes para callar las voces de los opositores a su gobierno.

Simón Bolívar dijo: “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”. Ucrania necesita ayuda urgente y la Unión Europa no puede dejarla fuera.- Mérida, Yucatán.

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@Netoguerra480

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*) Estudiante universitario. Presidente de Liderato Valoris, A.C.



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