Beneficiarios de las reformas

Análisis de la política nacional y local

Víctor Manuel FERNANDEZ MEDINA (*)

Las reformas constitucionales y la revisión contractual en la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) ¿serán beneficiosas o perjudiciales para los ciudadanos en general y para los trabajadores universitarios? Algo en común de ambas es que a los posibles beneficiados o perjudicados no se les toma en cuenta.

En las cúpulas “políticas” se cocina todo. Los demás sólo permanecen como el “chinito”: nomás “milando” y esperando el ramalazo.

El fin de año puede traernos alegrías, tristezas o sorpresas. El autoritarismo del gobierno priista y la sumisión rastrera (para recoger las migajas que les dejan los meros meros) de los legisladores federales y locales tricolores y azules forzaron la aprobación “super fastrack” de la reforma energética.

¿Cuántos de los levantadedos leyeron y entendieron lo que aprobaron? Las cúpulas partidistas sólo transmitieron órdenes tajantes: vótese a favor, ¡pero ya!

Ha sido lo que hemos visto un espectáculo digno de una república bananera del siglo pasado. Un acto trascendente fue banalizado y con “spots” para retrasados mentales nos quieren hacer creer que con ese reformón México y los mexicanos -¿cuáles y quiénes?- daremos un giro de 180 grados en el bienestar familiar e individual. En un par de años el milagro será una realidad. Así es la “democracia” mexicana.

La reforma política fue también resuelta a trompicones para cumplirle al PAN y así éste aprobara sin reticencias la reforma energética. Uno de los puntos torales: la reelección de diputados, senadores y presidentes municipales fue una burla más. Se supone que la posibilidad de ser reelecto es un premio por haber satisfecho a los electores y no someterse a los directivos partidarios y a los gobernantes.

El funcionario estaría atento a los intereses de sus votantes y establecería un diálogo democrático para normar su actuación como legislador o como presidente municipal. Los diputados, senadores y presidentes municipales podrán tener el acuerdo de sus votantes para ser de nuevo candidatos a reelección y las cúpulas partidistas apoyar a quienes han cumplido con la ciudadanía.

No será así: por mucho arraigo y apoyo ciudadano que se tenga, si no es del agrado de los capos partidistas no será designado candidato, o precisamente por ser apoyado por los ciudadanos el partido los desechará. Su actuación debe someterse a los designios de sus capataces “políticos”. Lo mismo que ha sido durante años. Seguirán levantando el dedo por consigna y así asegurar su “carrera política”.

Otro punto importante que no fue aprobado se refiere al rebase de los topes a los gastos de campañas y que fuera causal de anulación de la elección. No fue así. Los gastos de campaña seguirán siendo estratosféricos y sus fuentes de ingresos oscuras y los delincuentes electorales serán premiados. Un gatopardocinismo insultante.

En otro ámbito, el universitario, hay que estar atentos a los posibles cambios que con motivo de la revisión contractual puedan perpetrar en perjuicio de los trabajadores universitarios las autoridades y los directivos sindicales de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

En un artículo reciente referí que hace 6 y 8 años hubo intentos bajo el agua para suprimir la prestación del pago de la prima de antigüedad a los jubilados. Es una prestación que se concedió hace más de 30 años. Recientemente vimos cómo ocurrieron cosas en la Uady que jamás habían sucedido: dejar de pagar al personal. En ese caso al personal académico no se le pagó la prima de antigüedad y vino la “protesta” de los sindicalistas.

Ahora que están en la revisión del contrato los líderes sindicales ¿defenderán los intereses académicos y a los trabajadores administrativos y a los jubilados actuales y los del futuro? Hay muchos rumores y las autoridades y líderes sindicales no han explicado cómo quedará el contrato y qué cambios se gestarán ¿Seguiremos como el “chinito”?- Mérida, Yucatán.

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*) Investigador de la Uady




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