Aspiran y ‘’suspiran’’

Alcaldes y diputados

Manuel A. ALCOCER HERNANDEZ (*)

La cuestión política yucateca que aterrizará a mediados de 2015 está empezando a hervir en muchos municipios de Yucatán; en otros está caliente el agua, pero hay algunos que ya sacan vapor.

Políticos que se creen con derechos y otros que piensan que no hay otro mejor que ellos (o ellas, por aquello del 50% por concepto de la equidad de género), utilizan argucias y artimañas para tratar de alcanzar su cometido que en ocasiones es una auténtica aspiración y las más de las veces no pasa de ser un suspiro.

Las pasarelas

Ya el Diario ha dado cuenta en diversas ediciones de las pasarelas políticas que se celebran con motivo de onomásticos generalmente diferidos a sábados, en las que se apersonan “gallones” acompañando a principiantes que no son más que sus ahijados políticos o sus ”amigos” a quienes acompañan en un destape disfrazado.

Hay quienes sueñan con la presidencia municipal pese a ser bisoños o repetidores en la tarea y quienes pretenden una diputación porque dicen saber todos los toques del oficio o porque son caras nuevas en la cartelera y, según dicen, eso les favorecería. Sea como sea se ha desatado una guerra sin cuartel en la que no se ve ganador porque el día que le levanten la mano al vencedor está lejano aún.

Espectador

El espectador más importante y recopilador de información es el gobernador, en cuanto al PRI se refiere, y las dirigencias de los otros partidos políticos, porque ellos serán quienes den el “palomeo” final de acuerdo con su criterio y sus intereses, que pueden ser partidarios o particulares.

¿Alguien puede negar que son el gobernador y los dirigentes de los partidos quienes tienen la última palabra? Desde luego que lo pueden negar, y lo van a negar al leer estas líneas, pero de eso a que se los crea el pueblo hay mucha distancia.

Todos quieren ganar, nadie quiere perder, dice la lógica. La cosa es que a veces se escoge al más popular que en muchas ocasiones es el menos indicado. O viceversa. Se escoge al de más colmillo político, que resulta un fiasco porque solo lo quieren quienes lo rodean, que por lo general están en espera de un hueso. Son ortopedistas de la “grilla”. Y de esa circunstancia no se escapa ningún partido político.

Las redes sociales han resultado un enorme auxiliar para todos quienes pretenden un puesto de elección popular. En ellas se leen autoelogios y difamaciones a los adversarios. Hay quienes tienen varias cuentas en Facebook para dar la impresión que sus seguidores son miles y “etiquetan” a cuanto nombre viene a su memoria con la finalidad de demostrar que no están solos en una aventura casi fracasada.

Hay comunidades, no pocas por cierto, donde los “suspirantes” organizan reuniones con refrescos y bocadillos o tacos, como si ya estuvieran en campaña respaldada por las autoridades correspondientes. He platicado con algunos campesinos y me doy cuenta que los hombres de campo conocen la situación actual y solo le siguen el juego a quien llega a su comunidad a querer engañarlos.

Total, nada nuevo bajo el sol. Lo de todas las épocas de cambios en los puestos de elección popular. No quiero ni pensar qué pasará cuando entre en vigor la reelección de alcaldes y diputados. Si ahorita está hirviendo, cuando eso sea la olla de grillos va a estallar. Hay que esperar.- Tizimín, Yucatán

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*) Ex alcalde, cronista de Tizimín




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