Amenaza a la salud

La ludopatía 

Mario MALDONADO ESPINOSA (*)

En días pasados el diputado local Víctor Hugo Lozano Poveda hizo un llamado a las autoridades desde la más alta tribuna del Estado para exponer un problema que poco a poco va creciendo en detrimento de la salud de los yucatecos. Es el relativo a la ludopatía.

Como todos sabemos, desde hace unos años se han estado abriendo establecimientos en nuestro Estado conocidos como casinos o casas de apuesta. Sólo en Mérida se tienen registrados más de nueve casinos a los que acuden personas de diferentes estratos sociales. Un fenómeno en franca expansión.

Se dice que al día en los casinos de Mérida circulan más dos millones de pesos, que apuestan yucatecos adictos a los juegos de azar.

Este tipo de negocios se puede considerar un esparcimiento, pero también es necesario centrarse en los problemas que traen cuando representan una adicción. El problema no solo es para la persona que acude a ellos casi todos los días, sino también indirectamente ocasiona problemas laborales, familiares, de salud, económicos, etc.

Hasta hoy acudir a un casino es una situación socialmente aceptable. El problema es cuando empieza a ser un asunto de salud, es decir, cuando hay un comportamiento compulsivo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó desde 1992 a la ludopatía en su clasificación de trastornos de la salud. La ludopatía es un impulso irreprimible de jugar a pesar de que la persona sea consciente de sus consecuencias y del deseo de detenerse.

Además del costo económico que significa, un ludópata adquiere un trastorno del comportamiento, de pensamiento distorsionado de la realidad y hasta de comunicación con las personas que lo rodean. Lo más grave es que la mayoría de los que padecen este problema no saben del mismo o se rehúsan a reconocerlo.

Hemos escuchado, leído y hasta sido testigos de casos de personas que prácticamente pierden todo por apostar en los casinos; incluso hay gente que llega a extremos de apostar un dinero que aún no tiene en el bolsillo.

Alto riesgo

La depresión, tensión, ansiedad y hasta agresividad son solo algunos de los comportamientos que tiene una persona ludópata, inclusive este tipo de comportamiento puede llevar al suicidio en algunos casos.

Las autoridades deben tomar cartas en el asunto; diseñar programas para prevenir y erradicar esa adicción, programas que vayan encaminados también al tratamiento oportuno de las personas con este padecimiento.

En el Paquete Fiscal 2014 del gobierno del Estado se creó una contribución para el juego con apuestas y la participación en los juegos de azar para disminuir, por medio de la vía de los impuestos, esta actividad; lo cierto es que no resuelve el problema de fondo.

Definitivamente hacen falta campañas bien diseñadas para prevenir, frenar y erradicar la adicción a los juegos de azar en el Estado, así como impulsar programas de tratamiento de esta enfermedad, sin restar importancia a la legislación que debe haber al respecto.

Por el bien de los ciudadanos, esperemos que esta adicción no se propague aún más!- Mérida, Yucatán

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@mariomaldonadoe

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*) Asesor jurídico

Definitivamente hacen falta campañas bien diseñadas para prevenir, frenar y erradicar la adicción a los juegos de azar…




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