“Amarres” y “dedazos”

Cuestión de vocablos

Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)

Las cosas en el PRI y el PAN están a peso el kilo. Y me refiero a las situaciones internas de los dos institutos políticos con más presencia en Yucatán.

En el tricolor se disputan la postulación a la candidatura de la presidencia municipal de Mérida, pero en serio, Mauricio Sahuí Rivero, aparentemente apadrinado por el gobernador Zapata Bello, y Pablo Gamboa Miner, hijo del senador Gamboa Patrón, que lo niega la mayoría de las veces, aunque ante sus allegados no sólo lo acepta, sino que forma equipo. Hay otros, pero realmente con menos posibilidades.

Muchos políticos priistas dirán que esto es una vacilada porque quieren estar bien con Dios y con el diablo. Costumbre política muy arraigada y que forma parte del “oficio”. Cuando el dedo elector dé a conocer su mensaje al respecto, desde luego por medio del PRI, entonces hablarán diciendo que “se veía venir, es el mejor”.

Puede ser que Zapata Bello considere que el candidato idóneo es Mauricio, pero Pablito, como le llaman al cachorro de Gamboa Patrón, no está huérfano de ayuda. Yo he visto fotografías recientes donde Gamboa Miner está saludando con efusividad al presidente Enrique Peña Nieto en una playa progreseña. Desde luego que no tengo la exclusividad de haberlas visto, nada más que muchos no lo dicen o sólo lo mencionan en círculos muy cerrados.

Si se analiza la cuestión de los padrinazgos con frialdad, no quiere decir que por ser hijo de un senador y saludar de manera amistosa al presidente Pablito será el candidato. A veces por la amistad te piden que te esperes, que estás muy joven, que no es tu momento y otras lindezas que te dejan frío y hasta decepcionado.

En el PAN resultó menos complicado. Con la visita de Ernesto Cordero y Gustavo Madero, que buscan la presidencia nacional de los blanquiazules, se hicieron algunos ”amarres” para las plurinominales. Yo no sé qué pasará con los amarrados del candidato que pierda… pero así son estas cosas.

Se mencionó a Sofía Castro, Rosa Adriana Díaz, Beatriz Zavala, Joaquín Díaz y otros más. Pero que quede claro que en el PAN no son “dedazos”, sino “amarres”.

Sí hay que decir la verdad que todos conocen: que ni en los “dedazos” y los “amarres” participan quienes deben opinar. A fin de cuentas no hay nada nuevo bajo el sol. Nada ha cambiado. A ver qué pasa. Si es que pasa.- Tizimín, Yucatán.

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*) Ex presidente municipal priista de Tizimín, de 1988 a 1991. Cronista de Tizimín




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