Actitudes¿Dónde están los buenos?

José Santiago Healy (*)

Quienes nacimos a mediados del Siglo XX nos cuesta trabajo entender los roles que juegan hoy día los principales actores de la vida política de México.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, en la televisión, el cine y en los llamados cómics sólo había buenos y malos.

Así, mientras los americanos eran los héroes y vencedores de cuanta película se filmaba sobre la guerra, los alemanes resultaban ser los perversos, autoritarios y además los derrotados.

Ni qué decir de los personajes como Batman, Superman, Flash, El Hombre Araña, entre muchos otros, cuya imagen de bienhechores, valientes y defensores de la justicia los colocaban en un pedestal fuera de todo juicio.

Incluso en la política internacional los líderes occidentales de la talla de Winston Churchill, Charles de Gaulle, Franklin D. Roosevelt, John F. Kennedy y Margaret Thatcher fueron muy admirados y pocos se atrevían a poner en duda su honestidad, rectitud y su capacidad de servicio.

En cambio, los personajes malos eran evidentes y abiertamente criticados como Adolfo Hitler, Joseph Stalin, Mao Tse Tung, Benito Mussolini, Francisco Franco y tantos otros que abusaron del poder en perjuicio de la sociedad.

En México, los gobernantes priistas fueron por décadas los malos de la película, mientras que los críticos, los opositores y todo aquel que se rebelaba a los designios de los poderosos era considerado como “el bueno” y recibía automáticamente el respaldo de la ciudadanía.

Fue por ello que Vicente Fox obtuvo un triunfo contundente por desafiar con valentía al poder, hablar fuerte contra los dictadura tricolor y porque de alguna manera encarnaba a los superhéroes destinados a vencer al mal. Pero hoy día no sabemos ya qué pensar.

El doctor José Manuel Mireles, vocero del Consejo de Autodefensas de Michoacán y quien atrapó en su momento las simpatías populares, asume ahora posiciones ambiguas y veleidosas.

No está dispuesto a dejar las armas, aunque sabe que su uso es ilegal en México, al tiempo que viaja a la ciudad de México para pasar la charola a un grupo de líderes civiles porque necesita contratar a escoltas y adquirir un auto blindado para su seguridad. Al menos así no actuaban los superhéroes de antaño.

Hace tiempo que los panistas dejaron de ser héroes inmaculados y luchadores. Vicente Fox cayó de la gracia de los mexicanos por su debilidad para aplacar a los criminales de cuello blanco durante su gobierno. En la pasada campaña presidencial llegó al extremo de apoyar a Enrique Peña Nieto, el candidato del PRI.

Hoy tenemos enfrentados a dos personajes blanquiazules que en su momento fueron respetados: Gustavo Madero y Ernesto Cordero, quienes han caído a niveles muy bajos de la política y nadie sabe si realmente tienen ideales y valores como políticos o simplemente luchan por el poder.

De los nuevos priistas que regresaron al poder no hay mucho que decir, aun cuando intenten cambiar al bando de los buenos será difícil creerles por el pasado oscuro y tenebroso que ostenta ese partido y un buen número de sus militantes.

Los empresarios tampoco se salvan de las críticas cuando en el pasado nombres como Manuel Espinoza Iglesias, Agustín Legorreta, Eugenio Garza Sada y Manuel J. Clouthier eran considerados “santones”, además de infalibles y honorables.

Hoy vemos día a día cómo los líderes empresariales cambian no sólo de posturas ideológicas, sino también de posición física al asumir cargos de gobierno y de partido que antes estaban vedados para los hombres del sector privado. Sería interesante realizar una encuesta para conocer qué sector y profesión en México aún mantiene alta credibilidad y prestigio frente a los mexicanos.

¿Serán los académicos e intelectuales? ¿O quizás los religiosos o los comunicadores? ¿Tienen todavía credibilidad los del sector privado?

¿O acaso podemos pensar que los ministros de justicia son los más respetados?

El tema da para mucho más, así que lo retomaremos en el futuro próximo.

Apunte final

“Alibaba Group” es el nombre del gigante electrónico chino que está a punto de entrar al mercado de valores norteamericano y que de acuerdo con especialistas tendrá un valor superior a los 100 mil millones de dólares para convertirse en la empresa número uno del mundo… Cuidado con los chinos porque vienen en serio.- Chulavista, California.

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*) Periodista




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