Actitudes

El suplicio de Vallejo

Por: José Santiago Healy (*)

Ni el sorpresivo empate de México contra Brasil fue capaz de ocultar las imperfecciones de nuestro sistema político que, a pesar de reformas y más reformas, no logra alcanzar el nivel que aspiramos los mexicanos.

En el caso de las negociaciones de la reforma energética, el Partido Acción Nacional acabó por salirse de la jugada y dejar que el PRI decida las leyes secundarias para concretar el cambio estructural. A decir de los políticos en el poder, México será otra nación muy distinta una vez que se ponga en operación la reforma energética. Habrá que preguntarle a los brasileños si piensan igual luego de 10 años de apertura en el sector petrolero a la inversión extranjera.

En tanto, el gobernador Fausto Vallejo aceptó finalmente renunciar a su cargo luego de dos largos años de suplicios y desdichas: desde su delicado estado de salud hasta el involucramiento de un hijo y su secretario de Gobierno en el crimen organizado, sin olvidar el desastre de la seguridad social en Michoacán.

En realidad hace tiempo que Vallejo, de 65 años de edad, no gobernaba su entidad, quizás desde que asumió el poder en febrero de 2012 y dejó en manos de su secretario Jesús Reyna García las riendas de la política.

Como el vacío de poder no existe porque siempre termina por ser ocupado, Vallejo entraba y salía de Michoacán por motivos de su salud y sus ausencias de meses sirvieron para que las mafias locales, especialmente los Caballeros Templarios, tomaran el control de la entidad.

Luego vendría la designación del comisionado para la paz y la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, quien con su flamante título vino a borrar el último vestigio de autoridad que le quedaba a Vallejo, si es que todavía algo mantenía a esas alturas.

Vallejo fue alcalde exitoso de Morelia en tres ocasiones, fue un hombre querido y respetado en tierras michoacanas, pero el cargo de gobernador le quedó demasiado grande, quizás desde la misma campaña.

Ganó la elección de noviembre de 2011 con el 35% de los votos en medio de escándalos y con una diferencia de menos del 3% sobre María Luisa Calderón, la hermana del entonces Presidente de la República.

Ahora la renuncia se presenta en una coyuntura favorable cuando las acciones del gobierno federal por la seguridad aparentemente han logrado ciertos avances. Sin embargo, la dimisión del mandatario obliga al Congreso del Estado a nombrar a un gobernador interino cuando apenas faltan 12 meses para las elecciones de un nuevo gobernante programadas para el primer domingo de julio de 2015.

Los meses que se avecinan no serán nada fáciles para el nuevo mandatario que en poco más de un año tendrá que calentar su asiento, organizar elecciones y luego prepararse para empacar y dejar el poder al gobernador electo.

¿Usted cree que durante este lapso la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios, amén de otros grupos delictivos estarán sosegados? ¿Qué harán mientras tanto los grupos de autodefensa, quienes además de paz buscan afianzar su poder en esa entidad?

Por lo pronto el PRD pide que se investigue a Fausto Vallejo por sus posible nexos con las mafias y que su renuncia no quede en una mera despedida de tipo social. En efecto, al asumir el poder, el gobernante michoacano se comprometió a cumplir y hacer cumplir las leyes, pero por las evidencias dejó en manos de terceros el poder de tal manera que criminales y políticos se lo comieron vivo.

¿Acaso el gobernador Vallejo es ajeno a los cargos que enfrenta su secretario de Gobierno? ¿Quién tiene la culpa en estos menesteres: es el indio o quien lo hace compadre?

Pobre Michoacán, ¿qué han hecho sus habitantes para sufrir tal martirio?

Apuntes en serie

Una vez más queda demostrado que parte del encanto del fútbol soccer es lo impredecible de sus resultados… ¿Alguien podría haber imaginado que España sería eliminado en apenas dos partidos? ¿Y qué decir del desempeño del Tri el martes pasado? Pareciera que a Felipe Calderón lo persigue el fantasma de la muerte: el suicidio de un mexicano en un lujoso crucero ensombreció el viaje de miles de pasajeros, entre ellos el ex presidente y su familia… Nomás falta que se lo quieran agregar a la lista de los 60 mil muertos de su régimen.- México, D.F.

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*) Periodista




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