Mirador

Armando Fuentes Aguirre

La risa es una de las más altas sabidurías de la persona humana. El hombre que no ríe no es plenamente humano. Su vida es sombra, y con ella ensombrece la de los demás.

Nadie es tan risible como aquel que se toma a sí mismo demasiado en serio. Por eso me gustó oír esta anécdota del filósofo Plutarco. En su lecho de agonía le pidió a un amigo:

-Tráeme un sepulturero.

El otro se asombró.

-Querrás decir un médico.

-No -contestó Plutarco-. No necesito intermediarios. Saber reír y -sobre todo- saber reír de sí mismo es cualidad del hombre inteligente. La mujer, por su parte, no necesita demostrar sus cualidades. Ella posee todas las sabidurías, y es dueña de todas las inteligencias. (No se rían).

¡Hasta mañana!…

Nadie es tan risible como aquél que se toma a sí mismo demasiado en serio. Por eso me gustó la anécdota del filósofo Plutarco…




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