Mal uso por funcionarios

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

Vehículos oficiales

No es nuevo que los vehículos oficiales los utilicen los funcionarios de los diferentes niveles, choferes e incluso trabajadores de las diferentes dependencias para uso particular y familiar.

Así, van al supermercado, al cine, a la escuela de los hijos, al parque, al puerto y a diferentes lugares, y, claro, no pasa nada.

Sin embargo, el colmo es que las ambulancias de los diferentes Ayuntamientos se utilicen para actividades ajenas al uso que debieran tener, poniendo en riesgo a personas que sí la necesitan.

Este transporte ha servido también para múltiples usos personales, desde salir de compras y llevar a pasear a los familiares hasta transportar carne para la fiesta del alcalde, esto último ocurrió recientemente con la ambulancia de Seyé.

Empero, lo que vemos es que no hay sanciones para los alcaldes o funcionarios estatales y municipales que utilizan los vehículos oficiales para fines personales. Todo queda en el discurso de que la próxima vez.., y el indebido uso se le sigue dando.

¿Qué pasaría si hay un enfermo de gravedad o un accidente de última hora en determinado municipio o alguna señora está en los momentos de parto y urge su traslado a una clínica de esta ciudad, pero el alcalde, el chofer u otro trabajador tiene la ambulancia, porque está llevando mercancía para el jefe o vino a Mérida a pasear? Éste sería un gran problema que enfrentarían las autoridades y quien lo sufriría en carne propia sería el herido, el enfermo o el pequeño que va a nacer.

Ante los casos recientes de uso indebido de las ambulancias en varios Ayuntamientos, el secretario general de gobierno, Víctor Caballero Durán, advirtió a los alcaldes de 10 municipios que si vuelven a incurrir en mal uso de estos vehículos se “les retirarán las ambulancias”. Esto es lo más fácil, se quitan las ambulancias, los ciudadanos quedan sin vehículo para transportarse en casos de emergencia y todos tranquilos.

A quienes deben sanciona y retirarlos del cargo es a los conductores, alcaldes y personas que utilicen indebidamente los vehículos de emergencia, pero cómo se va a actuar contra un presidente municipal, así éste cometa los más grandes abusos y desvíos en el propio Ayuntamiento que dirige, como el caso de gran parte de ellos.

Si cometen atropellos, nepotismo, abusos con el erario e incluso no informan ni rinden cuentas en tiempo y forma a las autoridades correspondientes, y no hay sanciones, entonces algunos o muchos alcaldes harán oídos sordos a esta advertencia, pues al final saben que el “castigo” será quitarles la ambulancia y nada más.

Es necesario mayor vigilancia al trabajo de los alcaldes en los diferentes municipios. No es posible que se sientan señores feudales y hagan del municipio su parcela familiar. Tengan parientes en las nóminas, hagan negocios con los cónyuges y otros familiares, y utilicen el erario como si fuera patrimonio personal.

Las ambulancias son vehículos para utilizarlos en emergencias ciudadanas. No son taxis ni camionetas de carga para llevar mercancías, sillas, mesas o carne a fiestas de los alcaldes. En determinado momento, por no tener este vehículo en el Ayuntamiento, pueden ocurrir casos trágicos. Hay que ponerle más atención al uso de ambulancias y vehículos oficiales en general, y sancionar severamente el uso indebido que se le dé a éstos.

No es solución quitárselas a los Ayuntamientos por unos vivales que le dan mal uso.- Mérida, Yucatán.

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*) Profesor de la Universidad Pedagógica Nacional




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