Libros y más libros: La Poni y el estrellero… su marido

Margarita Díaz Rubio (*)

La presentación del nuevo libro de Elena Poniatowska titulado “El Universo o Nada” fue todo un acontecimiento en la FIL de Guadalajara debido a la fama de “La Poni”, como le decimos de manera coloquial, y por los últimos premios que le han concedido, entre los que está el Cervantes. El texto es un homenaje al que fue su esposo por 20 años, quien murió en 1988, a los 75 años de edad.

Arropada por los integrantes de la Editorial Planeta, llegó al podio vestida de rojo y con su eterna sonrisa recibió los aplausos de los que abarrotábamos la sala 2 de la planta baja. No tuvo presentador, ella leyó el texto que tenía preparado, una apología al marido que, siendo un arrepentido de la licenciatura de Leyes y graduado en Filosofía, llegó a ser uno de los grandes astrofísicos que cambiaron nuestra idea del Universo.

Guillermo fue, como dijo Elena, impulsor de vocaciones científicas que pensó en otros antes que en sí mismo y creador de uno de los observatorios astronómicos de México. El astrofísico -que ha sido el único en recibir la medalla Lomonosov, equivalente a la de la Academia Sueca, y que entrega la Academia de Ciencias de la Unión Soviética- comentó siempre que a la ciencia nunca se le puede poner punto final.

A la pregunta sobre qué estrella es la que a guía a Elena, respondió: “Mis tres hijos -que son las partículas de mi marido y en los que lo veo a él- y comentó que si ella hubiese sido una estrella Guillermo, su marido, la hubiese estado observando todo el tiempo, y que un astrónomo no es un buen compañero porque todo el tiempo observa el cielo. Y abriendo su intimidad comentó que con la recurrencia a la culpa que tiene siempre se cuestiona si fue buena compañera para Guillermo: “Lo habré hecho feliz? Lo habré acompañado lo suficiente?”.

El libro es un texto de 420 páginas basado en los archivos que Elena tiene en su casa, dividido en 45 capítulos, con agradecimientos a diversas personas. En la portada está la foto del astrónomo que, con una mirada reflexiva y lentes gruesos montados sobre una nariz recta, bigote recortado que perfila la boca de labios delgados, mira de perfil hacia las estrellas.

Con este libro Elena le escribe una carta de amor al difunto marido y entremezcla en ella la vida cotidiana y familiar, gracias a los archivos que tiene en su casa y atesora con devoción.

A la ingenua pregunta de una joven sobre qué era el amor, “La Poni” contestó que es una corriente que atraviesa el mundo y nos hace ser productivos, vibrar con los acontecimientos, involucrarse en ellos y no ser pasivos. Ella, la mujer premiada, la escritora de protesta, entiende a la perfección el concepto del amor.- Mérida, Yucatán.

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*) Escritora. Presidenta del Patronato Pro Historia Peninsular de Yucatán




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