La expropiación de Pemex: mitos

Luis Pazos (*)

Pocos beneficios para los mexicanos

Durante 75 años se mitificó la expropiación petrolera y sus beneficios para los mexicanos. Esos mitos alcahuetearon desvíos, robos, monopolios y dispendios en el sector petrolero, que en poco o en nada beneficiaron a la mayoría de los ciudadanos mexicanos.

Entre las favorecidas con esa expropiación estaban las compañías petroleras norteamericanas, las que a causa de la recesión perdían dinero por la caída de los precios, había más oferta que demanda de petróleo. El gobierno de Estados Unidos expidió el “Code oil” para rescatarlas. A los americanos les preocupaba la competencia de las compañías inglesas, que explotaban la mayoría de los pozos en México. La expropiación fue promovida desde Estados Unidos para sacar a los ingleses de América.

Esa teoría la confirma el apoyo que recibió el presidente Cárdenas del embajador norteamericano Daniel Josephus. Varios historiadores: Vasconcelos, Alvear Acevedo y Francisco Martín Moreno, en el libro “México Negro”, dan por hecho esa tesis. Otra prueba del apoyo de los norteamericanos a la expropiación es que a las compañías norteamericanas el gobierno de México les pagó el doble del valor de sus activos y en menos tiempo que a las compañías inglesas, a las que sólo les liquidaron la mitad del valor de sus activos.

A partir de la estatización del petróleo empezó la dependencia energética de los Estados Unidos, la corrupción y el despilfarro. En sus memorias -publicadas en abril de 1970- Lázaro Cárdenas manifiesta decepción por el manejo de la industria petrolera por el gobierno mexicano (“Apuntes 1967-1970″, Tomo IV, UNAM p. 181 y 182).

Es un mito que el progreso de México sea gracias a Pemex. El pueblo ha pagado gasolinas malas y caras, y la industria sufre escasez de petroquímicos y gas, lo que limita el crecimiento. Gran parte de lo ganado en Pemex se lo han robado y despilfarrado quienes tuvieron el poder sindical y del gobierno el siglo pasado. Ahora, que es insostenible ese saqueo, el PRI, beneficiado anteriormente por el pillaje a Pemex, ve la necesidad de abrirlo a empresas privadas si quiere evitar que en pocos años la balanza petrolífera sea negativa y el gobierno, más que recibir dólares del sector petrolero, tenga que ponerlos, reduciendo gradualmente las reservas.- México, Distrito Federal.

@luispazos1

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*) Profesor de Economía Política




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