La estafa del socialismo cubano

Luis Pazos (*)

Los Castro, como reyes en tiempos del absolutismo

Hace 55 años grupos de estudiantes hostigaron al entonces dictador Fulgencio Batista contando con la simpatía de parte de la población. Un puñado de guerrilleros en la Sierra Maestra, opositor al gobierno, no constituía ningún peligro para su estabilidad, pero cuando los EE.UU. le retiran el apoyo a Batista y éste abandona Cuba, dejando un vacío de poder, los guerrilleros al mando de Fidel Castro entran a La Habana como los liberadores. Hacen a un lado a los líderes estudiantiles, quienes fueron el verdadero motor contra el gobierno de Batista, los encarcelan o los desaparecen del mapa político.

Entre las primeras declaraciones, que todavía circulan en un vídeo, el comandante Fidel Castro promete que en breve convocaría a elecciones democráticas. Al poco tiempo, para sorpresa de muchos cubanos, se declara marxista-leninista. Empieza a expropiar no sólo los bienes de las grandes empresas norteamericanas y latifundios, también medianas y pequeñas empresas y parcelas agrícolas de miles de cubanos. Prohíbe toda actividad industrial, comercial y educativa a los ciudadanos y centraliza las decisiones económicas y políticas en su familia y el partido comunista.

La promesa de convocar “en breve” a elecciones democráticas la siguen esperando los cubanos después de más de medio siglo de gobierno castrista. Aunque existe una descarada dictadura familiar en Cuba, parecida a la de Corea del Norte, durante décadas miles de intelectuales y gobiernos han pasado por alto la situación real cubana al darle trato de gobernante democrático y progresista a un dictador por el solo hecho de decirse socialista.

Al principio Castro no reconoció el fracaso económico de su gestión, pero cuando fue evidente le echó la culpa al “imperialismo norteamericano”, como le aconsejó a Chávez que también lo hiciera.

Los niveles de vida y libertades de la mayoría de los cubanos son menores que hace 55 años, antes de la llegada al poder del dictador Castro. Varias generaciones de cubanos se empobrecieron y emigró más del 10% del total de la población. Quienes se quedaron perdieron libertades económicas y políticas, realidad soslayada por izquierdistas latinoamericanos. Los hermanos Castro se disfrazaron de socialistas, término que les sirve de alcahuete para justificar violaciones a los derechos humanos y lograr una concentración de poder igual a la de los reyes en tiempos del absolutismo.- México, Distrito Federal.

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@luispazos1

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*) Profesor de Economía Política




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