El factor Estados UnidosLa corrupción en el petróleo

El factor Estados Unidos

 Jorge CASTAÑEDA (*)

Es difícil saber si se trata de una mera casualidad o si las últimas revelaciones de corrupción en Pemex forman parte de un patrón sistemático. Los casos de Oceanografía, de Hewlet-Packard y de Evya tienen varias características comunes.

Todas involucran a Pemex en momentos recientes. Provienen de operaciones o fraudes más bien ubicados en el Sureste. Y, sobre todo, las tres se originan en investigaciones iniciadas en Estados Unidos por reguladores norteamericanos a empresas o bancos norteamericanos: Citi y HP.

Es cierto que las autoridades mexicanas también han entregado información, y que a partir de la denuncia inicial, en México se están investigando estos posibles casos de corrupción. Pero no deja de ser significativo que la alarma provenga de Estados Unidos. Lo que no queda claro es el motivo de esto, si es que hay una única razón, y qué propósito busca. Tampoco es evidente que haya una clara complicidad de las autoridades norteamericanas con alguna conspiración mexicana, pero ni se puede descartar ni tampoco excluir que la conspiración nazca en Estados Unidos.

Veamos. Existen dos interpretaciones de una conducta unificada, la cual, insisto, no necesariamente prevalece. La primera es un intento de apoyo a la reforma energética, mostrando cómo Pemex se ha vuelto a tal grado una empresa pública carcomida por la corrupción, ineficiente e incluso con prácticas nocivas para otras firmas, que la reforma es indispensable. Más aún, quizás se quedó corta, en cuanto a la necesidad de proceder con una reorganización y limpia generalizadas desde adentro.

De ser así, las acusaciones en Estados Unidos formarían parte de la estrategia del gobierno mexicano para mostrar de manera más contundente la imperiosa urgencia de la reforma.

A la inversa, se puede especular lo contrario, es decir, que el alud de acusaciones procedentes de Washington habrían sido transmitidos a las autoridades norteamericanas por sectores mexicanos opuestos a la reforma. Al poner en evidencia la “terrible” corrupción en Pemex, estarían ilustrando los peligros de la “privatización”.

Una segunda conclusión es que si sumamos a estos tres casos el de Walmart de hace un par de años y el de HSBC, debemos aceptar que México se encuentra ya sujeto a una mirada externa, principalmente estadounidense, cada vez más intensa, frecuente y acuciante.- México.

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*) Ex canciller




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