Ejemplo de impunidad

Alfonso de Jesús Peniche Manzano (*)

¡A un año que se fue!

Se cumplió un año en que el gobierno saqueador, ocurrente y deshumanizado concluyó su desvastador período. Cinco años y medio bastaron para que el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco y cómplices endeudaran a nuestro estado y por ende a los yucatecos, a cantidades jamás esperadas. Por sus actos de corrupción, el gobierno de Ivonne, similar a la delincuencia organizada en México, debería estar bajo investigación oficial a fin de que rinda cuentas al pueblo que ofreció defender y trabajar por él.

Sin embargo, el gobernador, Rolando Zapata Bello, haciendo oídos sordos, les ha tendido una alfombra de impunidad, pese a las denuncias presentadas ante la Fiscalía, y públicamente, de los atracos que cometieron los funcionarios de Ivonne; la mayoría vive hoy en opulencia económica, que no pasaría una investigación tan sencilla como pedirles que demuestren con qué recursos obtuvieron lo que hoy ostentan. Pero como no existe voluntad del actual gobierno de investigar, doy por seguro que pasarán los años de esta administración estatal y seguirá todo igual.

Qué ciudadano no recuerda los millones del dinero que se le entregaron a televisoras nacionales para novelas; los millones que también manejó Jorge Esma; los préstamos para construir museos que son todo un adefesio, los espectáculos costosísimos de los informes ciudadanos que rayaban en el ridículo, como aquél de Dzibilchaltún, y todo esto se presumía que era a favor del turismo, que se sembraba para ello. Hoy este sector no sólo no se levanta, sino que la deuda de los yucatecos es enorme a pagar por lustros.

Y qué decir del préstamo al Banco Internacional de Desarrollo (BID), que se solicitó para “embellecer” el Centro Histórico de Mérida, otra danza de millones de un trabajo de pésima calidad, inaugurado (?) hace un año por Ivonne, con bombo y platillos a través de acarreo de gente y difundido por los medios afines a ella. Obras que hasta la fecha no han sido recibidas por el actual Ayuntamiento y que hace más que bien de no recibirla dada las múltiples deficiencias, como escarpas o banquetas resbalosas y con tramos saltados, registros ruidosos y peligrosos, calles que se descacaran; un año y no hay para cuándo recibirlas debido a que la mala calidad persiste.

El tiempo de gracia que diera el BID se acaba; es decir, empezará ya a cobrar capital más intereses; ¿qué le quedará al gobierno estatal que aún no detona una obra con recursos estatales importante que se traduzca en empleos formales?

No cabe duda que por esa carencia de cultura, educación, conocimientos simples de administración y por la avidez del reconocimiento Ivonne Ortega Pacheco hizo y deshizo a su antojo, cual si fuera una reina; poco o nada le importó sumir más a su estado en la miseria y en la deuda, situación que se le exacerbó con la adulación de la gente inepta en muchos casos y vivales en otros, más en ambos casos corruptos que le decían al oído lo que ella deseaba oír, sin importarle un bledo el sentir de nuestro estado. Casos de injusticia por doquier o mal impartida por desdén. Estos aduladores que hoy son millonarios en dinero pero miserables en principios y valores tienen nombre, son funcionarios en la actual administración o diputados estatales o federales y los menos gozan de sus atracos al pueblo, todos gente sinvergüenza que poco o nada le interesa Yucatán, más que para saquearlo cuando haya oportunidad.

Todo lo anterior lo podemos resumir en impunidad, que en el seno de nuestro Colectivo Poder Ciudadano 4 de Julio no dejaremos de insistir hasta lograr que estos delincuentes organizados de cuello blanco paguen por el atraco que le hicieron a las arcas de los yucatecos. ¡Yucatán no olvida, tiene memoria! A un año que Ivonne se fue la impunidad continúa y pregunto: ¿Dónde está el ataque feroz a la corrupción, señor gobernador?- Mérida, Yucatán.

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*) Médico pediatra




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