Día del amor y la amistad

Gaspar Jesús Azcorra Alejos (*)

¿Qué tengo yo que hasta mi amor procuras?

¿Por qué ese tu interés por mí, Dios mío,

que hasta mis puertas rancias del hastío,

porfiando tocas con tus manos puras?

¡Qué terquedad permanecer a obscuras!

¡Qué necedad de risa en que me río!

¡Qué cerrazón, qué desvarío frío!

¡Qué displicencia y sequedad tan duras!

Mi fiel conciencia a diario me decía:

amigo ponte ya a la resolana,

que su calor caliente tu alma fría.

Y a veces mi soberbia soberana,

con un silencio siempre respondía,

silencio de un quizá que ni es mañana.

Mérida, Yucatán, a 14 de febrero de 2014.

[email protected]

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*) Presbítero católico




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