De los beneficios de libertad

De los beneficios de libertad

Alberto López Vadillo (*)

Reflexiones penitenciarias

Una de las preguntas más comunes que a lo largo de estos 10 años me han hecho las leales y fieles personas que me visitan en el Centro de Reinserción Social del Estado es: ¿Cuándo sales libre?

La respuesta a este cuestionamiento la he ido modificando con el paso de los años, conforme los cambios a las leyes penitenciarias han ido avanzando, siendo esto el más fiel reflejo del proceso de transformación que se vive en nuestro estado.

Durante las últimas tres semanas he sido entrevistado, evaluado y examinado por diferentes profesionales que componen el Consejo Técnico Interdisciplinario de este centro penitenciario, con el fin de determinar si estoy listo para reinsertarme en la sociedad y acceder al beneficio de la remisión parcial de la pena; ésa ha sido la razón por la que me he ausentado de mi cita puntual cada semana con ustedes, estimados lectores.

Si bien es cierto que el delito por el cual se me dictó sentencia condenatoria en contra es considerado como grave y que con ello, según nuestra ley vigente, no tengo derecho a solicitar ningún tipo de beneficio, también lo es que la reinserción social tiene como finalidad preparar al sentenciado para reinsertarlo a la sociedad contra la cual cometió el delito, en condiciones óptimas, después de proporcionarle una atención técnica interdisciplinaria.

Por ello resolver en el sentido de negar el beneficio de libertad anticipada equivale a decir que de nada sirvió trabajar con el interno por varios años, obteniendo resultados satisfactorios; que de nada sirvió el esfuerzo y compromiso de todo el Consejo Técnico Interdisciplinario de este centro penitenciario, conformado por trabajadoras sociales, médicos, enfermeras, psicólogos, custodios, maestros, etcétera; que de nada sirve entonces una institución cuyos diagnósticos y pronósticos con respecto a los internos rehabilitados no son considerados y reconocidos de forma seria y esto no sería justo para las personas que trabajan poniendo lo mejor de sí para lograrlo.

Cuando a juicio del Consejo Técnico Interdisciplinario un interno se encuentra en condiciones óptimas para ser reinsertado a la sociedad, aunque no haya terminado su sentencia, negarle ese beneficio equivaldría también a seguir castigando indebidamente a una persona que durante su confinamiento en prisión no sólo ha reflexionado sobre su actuar ilícito, sino que ha trabajado para superarse en todos los aspectos de su vida.

Negar los beneficios de libertad anticipada contraviene, además, el espíritu de la reforma constitucional en materia de reinserción social, porque, en efecto, el artículo 57 fracción VI de la Ley de Ejecución de Sanciones y Medidas de Seguridad del Estado de Yucatán es contrario a los fines que pretende la reforma Constitucional en materia de Reinserción Social, pues se priva a los sentenciados por delitos graves a acceder a un derecho humano, como es el de obtener una reducción a su condena mediante un tratamiento en el que el interno participe en las actividades que se organicen en el Centro de Reinserción Social y trabaje para prepararse a fin de reintegrarse a la sociedad en condiciones óptimas.

Aquí es importante puntualizar que la manera como la república mexicana se rige en términos de leyes que la conducen es: la constitución está por encima de las leyes y códigos de los estados, porque si no fuese así, ¿qué clase de república seríamos?

Finalmente, tomando como base lo establecido en la exposición de motivos de la Ley de Ejecución de Sanciones y Medidas de Seguridad del Estado, en su sección segunda, párrafo noveno, que a la letra dice: “… En este tenor que la iniciativa de Ley de Ejecución de Sanciones y Medidas de Seguridad pretende tanto la judicialización de la ejecución de sanciones y medidas de seguridad, como la reorganización del sistema penitenciario para lograr la reinserción social del sentenciado, todo ello al replantear los objetivos esgrimidos en la ley vigente con el propósito de lograr un Estado más justo basado en el respeto de los derechos de aquellos que se encuentran privados de su libertad”.

Es así que la siguiente semana será, para un servidor, de especial relevancia en mi vida penitenciaria, el juez de ejecuciones y sanciones del Poder Judicial del Estado revisará todas las evaluaciones y pruebas que hemos proporcionado, así como los argumentos de la Fiscalía, y en una Audiencia de Juicio Oral tomará la decisión de si me concede o no los beneficios de la remisión parcial de la pena.

Esta decisión nos mostrará el avance que tenemos en términos de reinserción social, así como las áreas de oportunidad que aún nos quedan para lograr ese estado más justo que todos queremos. En la siguiente entrega les contaré… Que así sea…- Mérida, Yucatán.

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*) Psicólogo. Interno del Cereso meridano

»Si bien es cierto que el delito por el cual se me dictó sentencia es considerado grave, también lo es que la reinserción social tiene como finalidad preparar al sentenciado para reinsertarlo a la sociedad




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