¿Cómo definir el proyecto presidencial?

Rubén Osorio Paredes (*)

Análisis ciudadano

Ha concluido el primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto. Todo parece indicar que el nuevo gobierno tiene oficio político y capacidad de ejecución. Sin embargo, estas capacidades, por sí solas, no son suficientes para transformar a México si no están sustentadas en un buen proyecto.

La avalancha de reformas aprobadas el año pasado representan importantes cambios al statu quo del país, pero para que todo esto funcione se debe constituir un conjunto coherente de cambios que apunten a una clara dirección y que integren un proyecto que permita dar respuesta a la importante pregunta: ¿Qué país queremos ser? Y es que el verdadero liderazgo político consiste en mostrar un fuerte compromiso con objetivos a mediano y largo plazo. Por ello, al concluir el primer año de gobierno, conviene preguntarnos cuál es el proyecto de gobierno de EPN.

¿Hay proyecto?Sí. Desde Lázaro Cárdenas no hay un presidente con un proyecto tan claro y explícito, el cual está incluso pactado por escrito y legislado, nos guste o no dicho proyecto.

La pregunta central es si habrá gobierno suficiente para hacer que ese proyecto alcance un grado de ejecución razonable que signifique un cambio tal y como está planteado en cada una de las reformas, educativa, financiera y energética, por citar algunas. Reformas de una gran profundidad, donde el proceso político para materializarlas puede ser complicado.

Parte de este proyecto es rescatar y revalorar al estado y lo público, sin menoscabo de fomentar la inversión de los capitales privados.

Autoría. ¿El proyecto es autoría de EPN?No. En realidad viene de un largo debate público en el entorno democrático sobre la modernización no acabada del país y las asignaturas pendientes: abrir la economía, establecer controles antimonopólicos, mejorar el capital humano y la educación, la apertura del sector energético, etcétera.

Visión: Tiene una clara visión histórica; podemos coincidir o no con ella, pero es una visión que ve el progreso como algo gradual y acumulativo. Incluso le dan crédito a los gobiernos pasados del PAN.

Los hechos: Tiene algunas cosas muy modernizadoras, como el tema económico y educativo, y otras muy conservadoras, como el tema hacendario y de seguridad.

En resumen

El gobierno federal ha recogido, por conveniencia política o genuino compromiso social, los grandes temas económicos y políticos para implementarlos a través de las reformas y ¿materializarlos? gradualmente en los años por venir, sin afectar algunos intereses fácticos que tiene cualquier país como el nuestro.

Decir que todo está mal o todo está bien es sencillo, superficial y cómodo. Establecer un análisis real, desde un punto de vista técnico, objetivo e informado, es el reto para la opinión ciudadana. Estimado lector, usted tiene la última palabra.- Mérida, Yucatán.

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Ruben Osorio

@rubenosorio5

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*) Abogado y catedrático de la Universidad Anáhuac Mayab




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