Chismes y calumnias: La voz del papa Francisco

Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)

El domingo pasado el papa Francisco volvió a encender el concepto del catolicismo al decir enfático, en su mensaje a miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano, que “las habladurías matan”.

Las palabras también pueden matar -sentenció-; por lo tanto, no debemos atentar contra la vida del prójimo; tampoco lanzar sobre él el veneno de la ira y golpearlo con la calumnia. La reflexión del Santo Padre recordó que Cristo no quiso cancelar los mandamientos, sino que se empeñó en llevarlos a su plenitud desde el amor.

En el capítulo 3 de la Carta de Santiago se asienta: “El hombre es capaz de dominar toda clase de fieras, aves, serpientes y animales de mar, y los ha dominado, pero nadie ha podido dominar la lengua. Es un mal que no se deja dominar y está lleno de veneno mortal. Con la lengua lo mismo bendecimos a nuestro Dios y Padre que maldecimos a los hombres creados a su imagen”.

Y es verdad. ¿Cuántas veces inventamos chismes y los decimos como si fueran una realidad sólo para causar daño a la imagen de alguien? Parece que mentira y calumnia son nuestras armas preferidas y las que mejor dominamos. Da la impresión de que por eso la mayoría de los políticos no quiere ser católica y quienes lo son no tienen empacho en calumniar. Hay que ser justos y decir que hay sus honrosas excepciones.

Pero no sólo en política. En la vida diaria y en cualquier actividad sobran quienes disfrutan al inventar o aumentar algo a los sucesos o pláticas escuchadas. Bien se dice, cuando uno se da cuenta de la calumnia, que lo que está oyendo es “edición corregida y aumentada”.

Y nadie escapa de decir mentiras y calumnias. Bien dice el poeta que el hombre “es de mala levadura”. Nacer con el pecado original no debe ser pretexto para ensañarnos con los demás. Posiblemente el problema estriba en nuestra indolencia para aprender a corregirnos leyendo las palabras de Jesús. Y esto no es evangelización, es un comentario a las palabras dominicales del Papa que vienen como anillo al dedo, porque nunca estarán obsoletas, siempre serán de actualidad.

Judas vendió a Jesús en 30 monedas utilizando la mentira y la traición. Las palabras de Francisco resuenan y resonarán por su verdad incontrovertible. Bien lo sabemos pero no hacemos caso. Así es la vida.- Tizimín, Yucatán.

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*) Ex presidente municipal priista de Tizimín, de 1988 a 1991. Cronista de Tizimín




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