Cerveza y sexismo

Antonio Salgado Borge (*)

Paso inicial

Siempre hubo quien se llenó la barriga con la falta de vergüenza -José Saramago, escritor portugués y Premio Nobel de literatura 1998

La publicidad de una importante empresa cervecera, otrora mexicana, llevaba mucho tiempo destilando sexismo. Campaña tras campaña, esta compañía había apelado al machismo latente en nuestro país para justificar una abierta cosificación y un reiterado sobajamiento de la mujer en aras de satisfacer a un sector misógino de su mercado masculino.

Pero algo ocurrió. El jueves pasado esa cervecera anunció el retiro de los más recientes anuncios de una de sus marcas más representativas, incluidos aquellos en los que mostraba una fotografía de tres atractivas mujeres con la leyenda “Buffet” en primer plano, los cuáles formaban parte de su campaña “Es fácil ser hombre”.

Una contracampaña iniciada en Mérida fue la causa de la repentina desaparición de los anuncios espectaculares colocados en las principales calles del país. Se trata de una solicitud puesta en la plataforma de peticiones en línea Change.org por Ludivine Cicolella, Elizabeth Wejebe y Rafael Gamboa, y que, hasta el momento en que fue redactado este escrito, había sido firmada por 9,469 personas. Posteriormente la citada protesta fue reforzada por la organización Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses.

De poco sirvieron las explicaciones del director de marcas de la empresa aludida, quien con una alta dosis de cinismo manifestó que la única intención de la campaña era rendirle tributo al género masculino “por la habilidad que distingue a los hombres para resolver los conflictos de la vida cotidiana de manera simple, dejando de lado las complicaciones” (“Reporte Índigo”, 12/04/2013).

Me parece que el éxito de la contracampaña sienta un precedente muy positivo para el empoderamiento de las mujeres ante los constantes abusos masculinos de todo tipo. A raíz de lo sucedido, ya es posible hablar de elementos que sustentan el éxito de una protesta organizada -en este caso vía electrónica- en aras de la defensa de una causa feminista. ¿Por qué parar ahora? Existen diversas razones en torno a las cuales las mujeres yucatecas firmantes podrían articular su solidaridad y llevarla a planos más complejos y sensibles.

De acuerdo con el Inegi, en 2011 el 47% de las mujeres de nuestro estado dijo haber sido víctima de algún tipo de violencia; cifra muy superior a la registrada en 2006, año en que 38% de las yucatecas respondieron de forma afirmativa a la misma pregunta. Tan sólo entre 2007 y 2012 se registraron en Yucatán 51 casos de feminicidio (Notimex, 2012) y reportes de Wikileaks publicados en el Diario (12/04/2013) aseguran que existe una red de tráfico de personas, principalmente mujeres, operando en el estado.

En este contexto, el aumento en el número mujeres que interponen denuncias penales contra sus agresores podría no ser exclusivamente un indicador de los frutos de una mayor cultura de denuncia, como aseguró recientemente una funcionaria del gobierno del Estado (Diario de Yucatán, 12/04/2013), sino uno de los síntomas de una práctica cuya frecuencia ocasiona que los casos que emergen a la luz pública sean cada vez más numerosos. Semejantes incidentes no son sólo, como la publicidad de la compañía cervecera mencionada, indignantes; debido a su naturaleza, éstos también representan un nivel de agravio que trasciende lo simbólico y entra en terrenos de lo físico y de lo psicológico.

Aterrizada en el contexto anteriormente descrito, la misógina publicidad de esta marca de bebidas parece acertar: es fácil ser hombre. Es por ello que resultaría ingenuo confiar en que alguna acción paliativa o cambio sustancial provenga del género masculino; para que se lleve a cabo una transformación estructural, ésta debe estar encabezada por mujeres indignadas, conscientes y dispuestas a alzar la voz para sumar adeptos en aras de defenderse de las injusticias que padecen.

“¡Victoria en Yucatán! Éste es un paso inicial, pero no lo es todo”, se lee en la página de la petición referida. Ojalá que se trate tan sólo de un primer paso y que el ímpetu generado en torno a este caso termine incoando un proceso que equilibre una balanza que desde tiempos inmemorables se ha inclinado para un solo lado. La mesa está servida.

In memóriam

Dedicado a la memoria de Jorge Muñoz Menéndez. Mi más sentido pésame para todos sus familiares y amigos.- Mérida, Yucatán.

[email protected]

@asalgadoborge

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*) Profesor de la Universidad Marista

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