Candelaria

Gaspar Jesús Azcorra Alejos (*)

El Evangelio es vida

Hecho de vida: Desde niño Cirio Lucio tenía un miedo enfermizo a la obscuridad.

Ya adulto, aunque el miedo ya no lo atormentaba, estaba latente y a veces se presentaba sin pedirle permiso.

¿Cuál sería el origen de semejante trauma? Lo que importaba era que tenía que dormir con la luz encendida y eso le traía problemas con la esposa, sobre todo ahora que era un excelente padre, perfeccionista en su trabajo, etcétera, gozaba el día y por las noches nunca salía, al menos solo.

Se decía que si se quedaba ciego no se mataría, porque se marchitaría como girasol, que por las noches sufre la oscuridad. ¿Y a ti qué trauma te atormenta? ¿Qué tienes perdido en tu subconsciente que cuando aflora no te da vida?

Lc. 2, 22-40.”Mis ojos han visto al salvador”. Simeón, varón justo, en la biblia el justo es aquél que solo hace la voluntad de Dios y por eso la busca, para encontrarla y hacerla.

Siendo justo “moraba en él, el Espíritu Santo”. Así fue que estando en el templo supo que el Espíritu Santo le iba a revelar quién era el Mesías. María y José quedaron atónitos ante tal revelación, sobre todo por las palabras premonitorias del anciano cuando le reveló que el niño iba a ser ruina y resurgimiento de muchos en Israel, que sería signo de contradicción, que descubriría los pensamientos de muchos corazones.

“Y a ti una espada te atravesará el alma”. Ésta eran los sufrimientos que padecería con su hijo por la redención de nosotros, sus hermanos. Así, Jesús creció hasta llegar a ser un hombre perfecto, lleno de la luz del Espíritu Santo, su Padre. ¿Por qué no amas la luz y te gusta la oscuridad? ¡Eres hijo de la luz como Jesús!- Mérida, Yucatán.

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*) Presbítero católico




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