Alto a la impunidad

Alto a la impunidad

José Santiago Healy (*)

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Actitudes

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, al fin entró de lleno este mes de enero a resolver conflictos regionales que han ocasionado cuantiosos daños económicos, sociales y políticos para el país.

Abrumado por las negociaciones de las reformas estructurales del año pasado, Gobernación no atendió de frente otros asuntos por demás urgentes, hasta ahora en 2014.

Tal fue el caso la semana pasada de la crisis en Michoacán, en donde se diseñó una estrategia más estructurada para intentar detener la guerra entre el crimen organizado que encabezan Los Caballeros Templarios contra los llamados grupos de autodefensa.

El pasado martes tocó el turno al bloqueo carretero en la autopista internacional a la altura de Vícam, Sonora, que desde hace siete meses mantienen miembros de la tribu yaqui y productores agrícolas en protesta por la operación del acueducto Independencia.

Hace cuatro años se inició el proyecto de construir un acueducto de 130 kilómetros desde la presa Plutarco Elías Calles (El Novillo) a la ciudad de Hermosillo para derivar agua -75 millones de metros cúbicos anuales- para resolver una escasez crónica de veinte años.

En medio de intereses políticos y económicos, los opositores mantuvieron los bloqueos carreteros con plena libertad e impunidad a pesar de los efectos desastrosos que esta acción provocó para el comercio, la industria, la agricultura y el turismo regional.

Imagine usted una fila de cientos de camiones repletos de hortalizas y frutas para la exportación demorar cuatro, seis u ocho horas por el capricho de unos cuantos y ante el disimulo de las autoridades.

Aunque tardío y aún no definitivo, el martes pasado se firmó un convenio para resolver la disputa sobre la operación del acueducto Independencia, en la Secretaría de Gobernación.

Los firmantes reconocieron la carencia de agua para Hermosillo y la viabilidad de conducirla desde la presa El Novillo a través del acueducto Independencia. Quedó claro entonces que la obra hidráulica respondía a las necesidades de la comunidad y no a un capricho político.

A su vez, los representantes de la tribu yaqui acordaron levantar los bloqueos de la carretera internacional cuando se aterricen algunos puntos del convenio, por supuesto sin necesidad de pagar los daños causados y sin ofrecer disculpa alguna para los miles de afectados.

El convenio fue firmado y avalado por las secretarías de Gobernación y Medio Ambiente, el gobierno de Sonora, los gobernadores de la tribu yaqui, el gobierno de Sinaloa y los alcaldes de Guaymas y Ciudad Obregón.

A cuatro años de iniciado el proyecto del acueducto Independencia, es la primera vez que las partes en pugna logran un acuerdo al que todavía le queda mucho por avanzar, pero que manda un mensaje contundente a radicales que insistían en llevar este caso a la barbarie política.

Lamentablemente, con todo y sus beneficios, el convenio no resolverá la división con los grupos radicales del Sur, quienes sistemáticamente se oponen a brindar agua a una ciudad sedienta pese a que la Constitución mexicana es clara en priorizar el abasto de agua para consumo humano antes que para labores agrícolas e industriales.

Finalmente, el acueducto Independencia salió bien librado en el acuerdo porque seguirá operando bajo la supervisión de la Conagua, en tanto se diriman los juicios en la Suprema Corte.

Los ganadores en este convenio son la ciudad de Hermosillo, la tribu yaqui, el Valle del Yaqui, el gobernador Guillermo Padrés y el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, cuya intervención fue clave para alcanzar los acuerdos.

Gana también el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien finalmente logró enfriar esta papa ardiente y conducirla por mejores vías. Los únicos perdedores son los radicales, quienes buscaban prolongar el conflicto a costa de lo que fuera.

No obstante los acuerdos, el conflicto deja un mal sabor de boca porque no se atendió con prontitud lo que ocasionó divisiones, daños y un clima de impunidad en el noroeste de México. Tan fácil que habría sido reventar primero el bloqueo y luego atender las protestas. Aquí se dejó crecer el malestar, como ocurrió en Michoacán, en las protestas de los maestros y como sucede en varias partes del país que sufren a diario la terrible violencia del crimen organizado. Apunte finalEsta semana se realizaron varias marchas en Estados Unidos para protestar por la legalización del aborto decretada un 22 de enero de 1973 y que debilitó la moral de la sociedad norteamericana. El papa Francisco calificó al aborto como “una horrorosa práctica” que acaba con la vida de los más indefensos. [email protected]

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*) Periodista




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