Urgente extender un apoyo en EE.UU.

Es "vital" para 1.3 millones la ayuda a desempleados

Barack Obama, quien hizo un llamado a legisladores

WASHINGTON (EFE).- El presidente, Barack Obama, urgió ayer al Congreso a extender antes de final de año las ayudas que reciben los desempleados de larga duración, de las que, afirmó, que son “vitales” para 1.3 millones de personas.

“Si el Congreso se niega a actuar no sólo perjudicará a familias que ya tienen dificultades, sino también a nuestra economía”, advirtió en su tradicional mensaje sabatino por radio e internet.

Según Obama, esas ayudas, conocidas como seguro de desempleo son “una de las maneras más eficaces que hay para estimular la economía y, además, no impiden que sus beneficiarios sigan esforzándose en encontrar empleo”.

Permitir que expiren a fin de año “sería un freno para nuestro crecimiento económico al año que viene”.

De acuerdo con un informe del Departamento de Trabajo y del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, si esos beneficios caducan las empresas del país podrían perder 240,000 empleos.

Esa ayuda está en peligro porque los republicanos “hasta ahora se han negado a extenderla”, sostuvo Obama.

Destacó que sólo en el último año ese seguro de desempleo “sacó a 2.5 millones de personas de la pobreza”.

“Demos a nuestros conciudadanos que buscan empleo desesperadamente la ayuda que necesitan para que lo sigan buscando. Hagamos que sea más fácil para los negocios atraer a más clientes y que nuestra economía crezca”, pidió Obama en su mensaje.El índice de desempleo en Estados Unidos cayó en noviembre tres décimas, al 7 %, y quedó en su nivel más bajo en cinco años, según informó este viernes el Gobierno.Impulso a Obama

De acuerdo con un análisis, durante la presidencia de Obama la preocupación económica ha sido uno de los temas que concentran la atención de los estadounidenses. Pero un repunte en el crecimiento y un descenso en el desempleo le dan una posición mucho más fuerte antes de las elecciones legislativas de 2014 y dan a los demócratas un punto de compensación ante los ataques de los republicanos por la ley de salud de Obama.

La economía ha mejorado pese al cierre del gobierno, acuerdos al borde de último minuto sobre el límite de deuda y recortes indiscriminados al presupuesto que se suponía que iba a limitar la recuperación económica. Sin embargo para la sorpresa de muchos, virtualmente todos los indicadores económicos importantes han mejorado. La tasa de desempleo ha declinado a su nivel más bajo en cinco años, 7% en noviembre, cuando los empleadores crearon 203.000 puestos laborales, el mercado bursátil sigue subiendo, las compras de casas han aumentado y el crecimiento del sector manufacturero el mes pasado ha tenido el ritmo más acelerado en dos años y medio. Pero la suerte de Obama ha sido zigzagueante por meses, caracterizado por niveles de altibajos en la política extranjera y nacional. Estará por verse si la actual tendencia económica ascendente se mantiene. “Obama necesita ayuda”, destaca Brendan Nyhan, un científico político de Dartmouth College que ha escrito sobre falsas percepciones en la política.

Las noticias económicas positivas, destaca Nyhan, “no le ayudarán a cumplir con su programa de gobierno en el Congreso, pero con certeza podría mejorar su posición con el público”.

La Casa Blanca se ha apresurado a atribuirse algo del mérito por la mejoría de las condiciones económicas y a usarla a fin de justificar su programa legislativo. Jason Furman, presidente del Consejo de Asesores Económicos, dijo el viernes que la reducción de los costos en la cobertura de salud y el florecimiento energético a nivel nacional que ha reducido la importación de crudo ha contribuido a la industria manufacturera. “El presidente no ha pedido que se emita una nueva ley de recuperación”, destaca Furman. “Ha pedido inversiones en infraestructura, inversiones en entrenamiento, reforma de nuestro código tributario, el mismo programa de gobierno que la comunidad empresarial propone para la competitividad de Estados Unidos”. Aun así, la economía afecta a la gente directamente y su vinculación a la política es inescapable. Obama hizo esta semana una exhortación a que se corrija la disparidad de los ingresos en el país y que se adopten políticas que ayuden a los estadounidenses tengan un ascenso económico. Asimismo pidió que se aumente el salario mínimo vital, se reorganice el sistema de educación superior y se intensifique el entrenamiento laboral de alta tecnología. Casi inmediatamente, pidió que se prolonguen los beneficios de desempleo, señalando que 1,3 millones de estadounidenses podrían perder ayuda pocos días después de la Navidad si el Congreso no actúa. Los colaboradores demócratas dicen que Obama necesita recurrir a sus exhortaciones populistas que permitan que se distinga de los republicanos y por lo tanto contribuir a la línea demócrata. Eso sería un cambio del acercamiento que Obama intentó con algunos republicanos este año.




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