El pacto fiscal no será una tregua o marcha atrás a la Reforma

El pacto fiscal no será una tregua o marcha atrás a la Reforma

* Acuerdo, compromiso para no hacer cambios, dice Messmacher

 MÉXICO, D.F.  (Notimex).- El acuerdo de certidumbre tributaria o pacto fiscal que se firmará en febrero próximo no busca dar marcha atrás a la reforma hacendaria aprobada en 2013, ni darle tregua a nadie, aclaró la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

 El subsecretario de Ingresos de la SHCP, Miguel Messmacher Linartas, explicó que dicho acuerdo trata de garantizar a hogares y empresas que haya un marco tributario estable durante los próximos tres años, de aquí a 2016, y eso les facilite su planeación.

 Detalló que el ‘acuerdo de certidumbre tributaria’ que se establecerá en febrero será un documento donde el gobierno federal se comprometerá a no realizar ni proponer modificaciones adicionales al marco tributario en tres años.

 ‘Este acuerdo de certidumbre tributaria no busca dar marcha atrás a la reforma ni busca estar dándole tregua a nadie’, aclaró el funcionario de la SHCP en entrevista con Radio Fórmula.

 Sobre el impacto que tuvieron los cambios tributarios en la inflación de la primera quincena de enero, que fue de 0.68 por ciento y a tasa anual de 4.63 por ciento, precisó que éste es de una sola vez y no generarán un ‘disparo’ en la inflación hacia adelante.

 Messmacher Linartas explicó que con el acuerdo de certidumbre tributaria no se trata de ninguna tregua, ya que la reforma hacendaria se va a estar aplicando tal y como fue aprobada.

 El gobierno federal establecerá un compromiso de no realizar modificaciones adicionales al marco tributario durante los próximos tres años.

 Esto es importante, explicó, porque hay decisiones que toman los hogares y, en el caso de las empresas, para inversión, para las cuales es importante tener certidumbre y saber cuáles van a ser las reglas del juego durante los próximos tres años.

 Abundó que autoridades de la Secretaría de Hacienda platican con representantes distintos grupos empresariales, de trabajadores, de consumidores y de la sociedad civil para recoger su opinión e intereses, sin beneficiar a ningún sector en particular, sino que beneficie a toda la sociedad.

 Apuntó que después de este plazo de tres años, el gobierno federal, Poder Legislativo y la sociedad tendrán que hacer una evaluación ‘de dónde estamos parados’ y lo que haya pasado con la economía global y mexicana.

 ‘Con base en esa evaluación, dentro de tres años se tendrá que tomar alguna decisión de si son necesarias algunas modificaciones o no, pero obviamente tampoco eso quiere decir que dentro de tres años por fuerza se estarán haciendo cambios tributarios’, subrayó.

 Insistió en que la SHCP no está previendo realizar ninguna corrección o modificaciones a la reforma hacendaria, pues ésta es ‘adecuada’, y reiteró que con el acuerdo que se firmará en febrero no se trata de darle ninguna tregua o beneficio particular a nadie, sino dar certidumbre a la sociedad acerca de la estructura de los impuestos.

 Precisó que no hay ningún país que mantenga el mismo esquema tributario de manera permanente porque el mundo cambia, lo que implica realizar ajustes tributarios a lo largo del tiempo.

 Pero por otro lado, tampoco es conveniente que se estén realizando modificaciones tributarias todos los años, porque se genera una situación de incertidumbre para los contribuyentes, tanto hogares como empresas, reconoció.

 Aclaró que para la SHCP, la reforma hacendaria aprobada es ‘buena’ y contribuirá al desarrollo del país, ya que este año elevará de forma adicional la recaudación tributaria en 1.0 por ciento del PIB, y aumentará de forma gradual hasta llegar a 2.5 por ciento en 2018.

 Messmacher Linartas destacó que en la reforma hacendaria aprobada el año pasado por el Congreso de la Unión se buscó que todos los cambios impositivos dejarán a México en una situación competitiva a nivel internacional.

 Por otra parte, explicó que también se aprobaron impuestos especiales a bebidas saborizadas y alimentos con alto contenido calórico que tiene un fin que va más allá del meramente recaudatorio, ya que buscan generar un cambio de comportamiento en el consumo para combatir los problemas de obesidad y diabetes que enfrenta el país.

 Apuntó que para que se genere este cambio de comportamiento, los impuestos en estos productos se tuvieron que reflejar parcialmente en los precios, pero subrayó que esta alza ‘es un cambio de una vez por todas, no es un cambio que nos vaya a estar generando un problema permanente de inflación más elevada’.

 ‘Es un cambio de una vez por todas en los precios y lo que estás buscando es favorecer de alguna manera a los productos que no tienen esas implicaciones negativas para la salud y, con eso, quien haga la sustitución de cierto tipo de productos a otros, no debería de verse afectado en ningún sentido’, argumentó.

 Así, previó que los cambios impositivos no generarán un ‘disparo’ en inflación hacia adelante, como se refleja en las expectativas de los principales analistas del sector privado, que pronostican que la inflación a finales de 2014 se ubicará dentro del objetivo del Banco de México (Banxico), de 3.0 por ciento con un margen de un punto porcentual.

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