Oceanografía ya no flota

México 2 Marzo, 2014 (Luis Carriles / El Economista).- En Oceanografía ya no manda Amado Yáñez. Ahora está bajo el control del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE). Con el apoyo de la Procuraduría General de la República ha tomado las oficinas de la empresa tanto en el Distrito Federal como en Ciudad del Carmen, Campeche.

Dado su carácter estratégico de proveedor de servicios para Petróleos Mexicanos (Pemex), la paraestatal estará muy involucrada en el funcionamiento “normal” de Oceanografía. Ha trascendido que personal de Pemex estará apoyando las labores de la empresa asegurada.

El SAE depende formalmente de la Secretaría de Hacienda. Se queda para intentar recuperar los fondos desviados y mantener a la empresa en operación, pero en Campeche además de su personal hay 320 elementos resguardando las instalaciones: 160 de la policía ministerial, 120 de PGR y 40 ministerios públicos.

Además, la presencia del SAE sirve para coadyuvar en la investigación iniciada por la Procuraduría General de la República en torno a la presentación de documentación falsa entregada a Banamex, donde involucra como fuente de pago una serie de contratos que tendría la prestadora de servicios petroleros con Pemex.

El socio mayoritario de Oceanografía es Amado Yáñez, quien posee 76% de la compañía. Los planes para los siguientes cinco años eran crecer su flota de barcos de 80 a 100. Cabe destacar que el empresario es también dueño de los clubes de futbol Gallos Blancos de Querétaro y Delfines de Ciudad del Carmen.

En Oceanografía los problemas se empezaron a notar apenas hace un par de meses, a fines de 2013. En ese momento la prosperidad se empezó a esfumar. Los primeros síntomas fueron los fallos en el pago a proveedores y el incumplimiento de la entrega puntual de los sueldos de los trabajadores. Los síntomas aparecieron antes de la inhabilitación de esta corporación para participar en licitaciones de Pemex, que ocurrió el 11 de febrero.

El fin del sexenio de Felipe Calderón fue promisorio para la empresa de Amado Yáñez que obtuvo entre abril y junio del 2012 al menos nueve contratos de parte de Pemex tan sólo para barcos que están a nombre de Oceanografía. Estos se suman a los tres que obtuvo en el 2011.

Adicionalmente obtuvo otro contrato de una plataforma marina autoelevable, que está a nombre de Deep Driller México; otro más es para equipos de control a presión, de Oil States Energy Services; y otro es un equipo modular para pozos a nombre de COSL México.

Banamex les hizo un préstamo por 585 millones de dólares, pero según el banco la fuente de pago era un programa de descuento de cuentas por cobrar que tenía Oceanografía con Pemex.

Este programa fue revisado por el banco, luego del anuncio de la inhabilitación de la Secretaría de la Función Pública. Los focos rojos se encendieron cuando al solicitar y cotejar la información de su cliente con los datos de Pemex se dieron cuenta de que por este medio de pago sólo obtenían el retorno de un máximo de 150 millones de dólares. El banco se dio cuenta de que faltaba información y de que enfrentaba un posible fraude por al menos 400 millones de dólares, donde se habría utilizado información falsa para obtener los créditos de corto plazo.

Por su parte, Amado Yáñez Osuna, quien trató de imputar la inhabilitación hace dos semanas a través de su cuenta de Twitter, anunció estar de regreso tras la incautación.

“Quiero informar que no es la primera ni la última vez que Oceanografía ha enfrentado momentos difíciles. Lo que sí puedo afirmar es que en 47 años de servicio siempre ha actuado con honradez y trabajo y así se ha construido esta historia. Estamos confiados de que vamos a salir”.

En Oceanografía aducen que este proceso coincide con la llegada de un nuevo socio: Martín Díaz Álvarez, quien tiene 3% de la empresa que obtuvo luego de que hizo un fuerte trabajo de reestructuración financiera en el 2005.

DIRECTOR DE FINANZAS, SIN LOCALIZAR

En las oficinas de Oceanografía la respuesta que se tiene sobre el paradero de Martín Díaz Álvarez es que está de viaje y no atiende el teléfono desde la semana pasada. Se nos menciona que primero estuvo en Miami y luego que volaría a España. Hasta ahora no ha sido requerido por nadie; sin embargo, el funcionario que se supone es el director de Finanzas de la empresa no está localizable.

El viaje de negocios, dicen, fue planeado con mucha antelación y se supone que Díaz Álvarez estaría de regreso en los próximos días.

Martín Díaz Álvarez tiene varios negocios en marcha. Es presidente del Consejo de Administración de Libertad Servicios Financieros —desde el 9 de enero pasado—, además de Grupo Gasolinero México (GGM), con unas 60 estaciones de servicio, y socio de Casinos Big Bola de Querétaro, mismos que están en proceso de venta.

Cabe destacar que el 14 febrero del 2012 las instalaciones de GGM en Querétaro fueron cateadas como parte de una investigación donde se les trató de vincular con la compra de gasolina y diésel robado al crimen organizado. (Con información de Karol García)




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