Nueva reducción

La Fed recorta por segunda vez la compra de bonos

Una pantalla en la Bolsa de Nueva York muestra la decisión de la Fed de recortar la compra de bonos, ayer

WASHINGTON (EFE).- La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos dio ayer un segundo paso en su anunciada salida del multimillonario programa de estímulo monetario con una nueva reducción de 10,000 millones en sus compras de deuda, el mismo volumen que en diciembre pasado, sin mencionar la volatilidad en los mercados emergentes.

“Los indicadores del mercado laboral fueron mixtos, pero en conjunto mostraron una progresiva mejoría”, señaló en un comunicado tras su reunión el Comité de Mercado Abierto de la Fed, que gestiona la política monetaria de EE.UU.

De este modo, y a partir de febrero, el banco central de EE.UU. rebajará a 65,000 millones de dólares el programa de compra de bonos y deuda hipotecaria lanzado en septiembre de 2012 por valor de 85,000 millones al mes.

Para el futuro, el organismo apuntó que continuará con la reducción de este programa “en posteriores y comedidos pasos en las siguientes reuniones”, si el panorama económico muestra estabilidad y progresos.

No obstante, una de las principales novedades de una decisión que los mercados anticiparon mayoritariamente es que fue llevada al cabo de manera unánime, la primera vez que no hay un voto en contra desde junio de 2011.

Era, además, la última reunión presidida por Ben Bernanke, arquitecto del plan de estímulo, quien dejará a finales de semana el cargo a la actual vicepresidenta Janet Yellen. En general, el banco central reiteró su cauto optimismo sobre la economía estadounidense al subrayar que “el consumo interno y la inversión fija empresarial avanzaron más rápidamente en los meses recientes”.

El primer dato es especialmente significativo, ya que el gasto de los hogares en Estados Unidos supone casi un 70% de la actividad económica total.

Por otro lado, la Fed reiteró su intención de dejar sin modificación los intereses de referencia, actualmente a niveles excepcionalmente bajos de 0% a .25%, donde están desde el estallido de la crisis financiera en 2008.

Bernanke ha dado a entender que no se prevé considerar elevar estos tipos de interés hasta 2015.La Fed también reconoció los “riesgos” que puede implicar si la baja inflación registrada en EE.UU. en los últimos meses se prolonga y que actualmente se encuentra por debajo de la meta marcada por el banco central de 2 %, pero indicó que “las expectativas a largo plazo permanecen estables”.La gran ausente del comunicado fue la reciente volatilidad financiera de los mercados de divisas en las economías emergentes, cuyas monedas están registrando importantes caídas ante la salida de capitales hacia monedas y activos considerados más seguros, como el dólar o los bonos del Tesoro de EE.UU., en respuesta a la retirada del estímulo.De hecho, los bancos centrales de Turquía, Sudáfrica, Argentina o India han tenido que intervenir para evitar la progresiva caída de sus monedas.”Cualquier otra decisión habría parecido como miedo o una amenaza a la credibilidad (de la Fed)”, indicó Peter Boockvar, director gerente de la firma de inversiones Lindsey Group, en CNBC sobre la hipotética decisión de posponer esta nueva etapa en la retirada del estímulo debido a la inestabilidad financiera.”Tiene que actuar con calma y serenidad para mantenerse firme en su plan de concentrarse en la economía de EE.UU.”, añadió.Por tanto, ahora será Janet Yellen quien deba capitanear las siguientes decisiones de la Fed sobre el estímulo, para lo que los expertos consideran que prestará especial atención al comportamiento del mercado laboral, cuyo índice de desempleo cerró diciembre en un 6.7%.La próxima reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed está prevista para el 18 y 19 de marzo y en ella Janet Yellen ofrecerá su primera rueda de prensa al frente del organismo.




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