Advierten de riesgos
Bancos centrales piden esforzarse para dejar la crisis
FRANCFORT (AP).- Gobiernos, bancos y familias sumidos en deudas excesivas están frenando a la economía global y es necesario redoblar los esfuerzos para que el sistema financiero sea más seguro, advirtió una organización que representa a los bancos centrales del mundo.
El Banco de Pagos Internacionales (BPI) indicó en su informe anual que la economía del mundo continúa en desequilibrio porque hay países desarrollados que batallan con su deuda y naciones en desarrollo que crecen firmemente, pero tienen riegos inherentes a los altibajos.
El BPI, una organización intergubernamental de bancos centrales que tiene sus oficinas en Basilea, informó que los gobiernos tienen la función clave de hacer que los bancos se responsabilicen de sus pérdidas y obligarlos a recomponer sus finanzas. Advirtió que la tendencia de los bancos a transacciones riesgosas está aumentando de nuevo.
Recordó que “el mundo está a cinco años del inicio del estallido de la crisis financiera, pero la economía global sigue desequilibrada y al parecer eso se incrementa. Las metas de desarrollo y políticas económicas equilibradas, así como un sistema financiero sano siguen eludiéndonos”, señaló el BIP en su reporte anual.
La crisis financiera que comenzó en 2007 con las pérdidas reportadas por fondos y bancos de inversión en valores respaldados por hipotecas en Estados Unidos derivó en una crisis generalizada y una recesión mundial, luego que el banco estadounidense de inversiones Lehman Brothers se declaró en quiebra en 2008.
Desde entonces, las bolsas de valores han caído y se han recuperado, los gobiernos han dado miles de millones de dólares para rescatar a las entidades financieras para evitar un colapso peor y los bancos centrales han abatido las tasas de interés, y en algunos casos han aumentado el circulante para potenciar sus economías.
Disparidad
Esta situación ha causado una recuperación dispareja y endeble, con un alto desempleo y más deuda soberana que afligen a las economías desarrolladas.
A su vez, los 17 países que utilizan el euro se han desplomado en una crisis por una excesiva deuda gubernamental. La secuela, agregó el BPI, es que gobiernos, bancos y consumidores están tratando de reducir sus deudas al mismo tiempo, lo cual magnifica sus problemas.
La organización expuso que los grandes bancos continúan empeñados en recurrir a deuda de alto riesgo, el llamado “apalancamiento”, para magnificar cualquier ganancia en sus transacciones porque pueden esperar que los gobiernos, con dinero de los contribuyentes, intervendrán y cubrirán sus pérdidas si las cosas se ponen difíciles.
“Estas condiciones están llevando al sector financiero hacia el mismo perfil de alto riesgo que tuvo antes de la crisis”, aseguró el BIP.
El reporte coincidió con renovadas interrogantes sobre los grandes bancos con presencia mundial. La agencia de evaluación de riesgo crediticio Moody’s Investors Service redujo recientemente la calificación de 15 grandes bancos, en tanto el banco de inversiones JP Morgan anunció una pérdida de 2,000 millones de dólares en una estrategia de prevención.