Un adelanto del Mundial

El partido con Nigeria es un ensayo serio para Brasil 2014

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Francisco Rodríguez cabecea el balón en la práctica tricolor. En el recuadro, el capitán Rafael Márquez, quien defendió al "Maza" luego de su mal partido con el América


Rafael Márquez destacó la importancia que tiene el partido ante Nigeria ya que será el único con los jugadores de Europa.

“Este será el único partido en el que estén los ‘europeos’ y va a ser importante para trabajar juntos”, dijo el capitán de la selección nacional, quien calificó de tranquila la primera práctica del Tri realizada ayer.

“Mañana (por hoy) va a ser algo más fuerte; tengo la ilusión y el deseo de trabajar fuerte y buscar un lugar”, indicó Márquez.

Por su parte, Oribe Peralta dijo que México debe ser un equipo ordenado, con buen juego y gol, mientras el centrocampista Carlos Peña, del León, expuso que la competencia interna le dará buenos frutos al equipo.

“Va a ser una competencia interna muy buena, los que están en Europa buenos, al igual de los de aquí; todos vienen jugando muy bien”, observó.

Alan Pulido coincidió con Peña al señalar que “hay una competencia sana y el técnico tiene de dónde escoger”.

“Hay que tratar de dejar todo en cada partido para poder ser tomado en cuenta”.

Revancha personal

Con el rostro desencajado y visiblemente molesto por la eliminación de México en los octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010, Rafael Márquez declaró que había jugado su último partido con el Tri. “Ya es momento de dar paso a los jóvenes”, dijo tras perder 3-1 con Argentina. Con 31 años de edad y tras haber disputado su tercera Copa del Mundo, la decisión del zaguero sonaba lógica y sensata. Después de todo, Héctor Moreno se perfilaba como su relevo y los éxitos posteriores en selecciones inferiores (Tri Sub-17 y olímpico) parecían indicar que su presencia ya no era necesaria.

Casi cuatro años después, Márquez no sólo está de vuelta en el Tricolor, sino que es el único jugador que parece tener un puesto seguro para Brasil 2014, a decir del técnico Miguel Herrera.

“Es una gran responsabilidad y te obliga a ser ejemplo”, dijo Márquez. “En los entrenamientos tengo que darlo todo para que los compañeros lo vean”.

“Estoy agradecido con el entrenador por brindarme la confianza, pero ahora menos que nunca puedo bajar los brazos”. “Cuando no estuve en la Selección, estuve trabajando, esforzándome y preparándome para alcanzar esta oportunidad”, reveló y ahora sí dejó en claro que en Brasil será su última parada: “Sin duda Brasil será el último Mundial porque al siguiente tendría que ir con un bastón”, añadió Márquez, quien cumplió 35 años el pasado 13 de febrero.

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