Todavía en grave estado
El ex medallista en Sídney ha perdido la visión
MÉXICO (EFE).- El andarín mexicano Noé Hernández, subcampeón olímpico de 20 kilómetros en Sídney 2000, se mantiene estable, pero su vida aún corre peligro, tras recibir un disparo en la cabeza el pasado domingo, informaron ayer los médicos.
Hernández, de 34 años, fue alcanzado a la altura de la sien por una bala en circunstancias no aclaradas cuando estaba en un bar de la zona metropolitana de la Ciudad de México, y aunque ha perdido la visión de un ojo en las últimas horas reaccionó de manera favorable.
Según los médicos, el deportista despertó, movió sus extremidades y obedeció órdenes, pero aún se desconoce si tiene daños neurológicos.
El doctor Carlos Castillo dijo a la prensa que cuando le retiren la asistencia respiratoria sabrán si Hernández puede hablar y a partir de ahí decidirán cómo será su recuperación.
Hernández ganó la presea de plata detrás del polaco Robert Korzenowski en los 20 kilómetros de los Juegos Olímpicos de Sídney y terminó en cuarto lugar en el 2003 en los Mundiales de Atletismo de Saint Denis.
Fue el marchista mexicano más rápido en el 2005, pero quedó excluido de los Mundiales de Helsinki 2005 y luego se retiró. Hernández se desempeña actualmente como secretario del deporte del Comité Directivo del PRI en el Estado de México.