Nadal, víctima de lesiones

Nadal, víctima de lesiones

"Lo último que quería era retirarme. Odio hacerlo, especialmente en una final"

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El tenista español Rafael Nadal, recibe asistencia médica por un severo dolor en la espalda, durante las semifinales del Abierto de Australia
Rafael Nadal recibe atención médica; en el saludo con Stanislas Wawrinka tras el partido; el campeón suizo alza el trofeo del Abierto de Australia, que besa después


Rafael Nadal era gran favorito para imponerse a Stanislas Wawrinka. Pero su maldición con las lesiones volvió a afectarlo y el título del Abierto de Australia cayó en manos del suizo, quien coronó una soberbia actuación en Melbourne Park con un triunfo por 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3 para llevarse el primer Grand Slam de su carrera.

El español pareció abandonar el partido en el segundo set, cuando sufrió una lesión en la espalda y requirió una pausa para recibir atención médica, pero Nadal se negó a retirarse.

“En el peloteo sentí algo, mi espalda se quedó clavada”, dijo Nadal.

“Rafa, realmente lo siento por ti. Espero que te recuperes de la espalda. Eres un gran tipo, un buen amigo y un campeón verdaderamente notable”, afirmó Wawrinka al aceptar su primer trofeo importante.

“Stan, realmente lo mereces”, admitió Nadal. “Hoy la suerte me jugó en contra, pero realmente lo mereciste”.

“Lo último que quería era retirarme. Odio hacerlo, especialmente en una final”, agregó. “Pero a la vez es difícil esperar todo el año para un momento como este y sentir que uno no está en condiciones de dar lo mejor”.

El español ha tenido una terrible racha con lesiones en el Abierto de Australia, al que ha descrito como su Grand Slam más desafortunado. Ganó el título en el 2009 y perdió una final épica en cinco sets ante Djokovic en 2012. Pero no jugó el torneo en 2013 ya que estuvo inactivo siete meses debido a lesiones en la rodilla y enfermedades, y en sus derrotas en cuartos de final en 2010 y 2011 tuvieron qué ver las lesiones.

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“Han sido dos semanas cargadas de emotividad, y siento terminar así”, le dijo al público en la cancha Rod Laver. “Lo intenté con todo”.No había habido un jugador que se retirara en una final masculina desde el Abierto de Australia en 1990, cuando Stefan Edberg abandonó en el tercer set después de repartir triunfos en los dos primeros con Ivan Lendl.Wawrinka se molestó durante el receso médico y exigió que le informaran la razón por la que Nadal lo tomó, y salió con agresividad para ganar el segundo set.Tras perder el juego siguiente y quedar 3-1, Nadal se fue al final de la cancha y pareció estar al borde de las lágrimas.Lo tuvieron que volver a tratar, esta vez junto a los laterales, tras quedar atrás 4-1.Nadal rescató un punto para set y retuvo su servicio, y se sentó con el rostro entre las manos en el cambio de cancha, antes que Wawrinka saliera a servir en el set con una ventaja de 2-0.En este momento los asistentes comenzaron a apoyar nuevamente a Nadal, alentándolo a que siguiera adelante.Tras un intercambio de rompimiento de servicio en el cuarto set, Wawrinka retomó su compostura para romper el saque de Nadal y luego defender el servicio definitivo para poner fin al partido tras dos horas y 21 minutos, coronando un torneo en el que venció a las dos mejores raquetas del mundo.

“Mala suerte”

La lesión en la espalda de Nadal es el último de los episodios desafortunados que ha sufrido el español en el primer grande de la temporada, que ayer no quiso ni recordar. “Es pura coincidencia”, señaló Nadal. “No he llegado mal aquí ningún año, solo uno en el que tuve fiebre en Catar y me rompí el isquio en cuartos contra David (Ferrer)”, recordó. “Pero entonces tuve una bajada de defensas y es fácil romperse. Los otros años ha sido coincidencia y mala suerte. Es la vida, es el deporte, hay momentos buenos y malos. Al mal tiempo buena cara”, resolvió Nadal.- EFE y AP




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