Seattle, a sus pies

Algarabía y felicidad en el festejo de los Halcones Marinos

Miles de aficionados de los Halcones Marinos abarrotaron las calles de Seattle en la celebración por el título del Super Bowl conseguido el domingo

SEATTLE.- Cientos de miles de aficionados de los Halcones Marinos, famosos por ser de los más ruidosos en la NFL, dieron rienda suelta a su alegría ayer en el desfile para festejar el primer título del Súper Bowl del equipo.

El ambiente en el centro de Seattle era de fiesta. El desfile de los campeones de la NFL comenzó cerca de la torre llamada Space Needel (Aguja Espacial).

Las multitudes abarrotaban la ruta de unos 3,2 kilómetros. Vestidos de azul y verde, los colores del equipo, los fanáticos ondeaban banderas, bufandas y pancartas, mientras entonaban distintos cánticos y bailaban al son del ruido que producían.

La Guardia Nacional de Washington escoltaba a muchos de los jugadores en vehículos militares, en un día que amaneció con el cielo despejado y temperaturas gélidas. Otros montaban camiones anfibios.

La policía calculó que unas 700,000 personas fueron partícipes del festejo, la cual es una cifra mayor a la población total de la ciudad, en la que probablemente sea la congregación más grande en la historia de Seattle. El desfile terminó en el estadio CenturyLink, donde se llevó al cabo una ceremonia, en la que continuaron los festejos por la conquista del primer trofeo Vince Lombardi en los 38 años de vida del equipo.

Dakota Heaphy, de 20 años y quien se describió como fanática del equipo de toda la vida, dijo que manejó toda la noche desde Cheyenne, Wyoming, un viaje de más de 2,252 kilómetros y 18 horas y media, para estar con los campeones de la NFL.

Heaphy, quien trabaja manejando una grúa, comentó que su jefe, un fanático de los Broncos de Denver, le dio el día libre para festejar. Seattle derrotó el domingo 43-8 a los Broncos en el Super Bowl en Nueva Jersey. Piensa en grande

Festejando pero con la mente puesta en más, Pete Carroll, entrenador en jefe de los Halcones Marinos, reiteró que nada cambiará en la organización, pues buscarán revalidar el título.

“Todos estamos felices por lo conseguido y de volver a reunirnos para demostrar que lo único que hicimos fue cumplir con nuestra responsabilidad y trabajo”, declaró Carroll, que a sus 61 años se convirtió en el tercero de mayor edad que gana el Súper Bowl y también el tercero que logra campeonatos colegiales y en la NFL.

Carroll destacó que dentro de la plantilla de los campeones, hay profesionales muy disciplinados que saben perfectamente cuales son sus responsabilidades, aunque sean aún muy jóvenes.

la “inexperiencia” de la plantilla de Seattle, que promedia 26 años y 175 días, no pesó en lo absoluto en el “Súper domingo”, y se convirtió en la más joven en ganar un Super Bowl desde los Acereros de Pittsburgh de 1975, que también ganaron el trofeo Vince Lombardi al año siguiente, situación que tienen en mente Carroll y compañía.

El objetivo no se escucha descabellado, teniendo en mente que tendrán el núcleo principal de los jugadores campeones, aunado a mayor experiencia.

El líder será el mariscal de campo Russell Wilson, de sólo 25 años, que jugará su tercera temporada como profesional, lo mismo que el receptor abierto Jermaine Kearse.

Doug Baldwin, el esquinero estrella Richard Sherman y el apoyador y jugador más valioso del encuentro del domingo, Malcolm Smith, son otros jóvenes que tienen en mente mantener al equipo en lo más alto.- AP y EFE

Etiquetas: