Un yucateco, forjador de campeones de ajedrez en Quintana Roo

Ricardo Romero lleva a Shadany Lazo al oro femenil en el Regional de la Universíada

 

 En visita a "La casa del ajedrez", el entrenador Ricardo Romero Aguilar (izquierda) con el equipo que llevó a la fase regional de la Universíada, donde dio medalla de oro a Quintana Roo en femenil, por conducto de Ingrid Shadany Lazo Gómez (de playera negra). Junto a ella, María de los Ángeles Alonzo, que también clasificó para la etapa nacional)

En visita a “La casa del ajedrez”, el entrenador Ricardo Romero Aguilar (izquierda) con el equipo que llevó a la fase regional de la Universíada, donde dio medalla de oro a Quintana Roo en femenil, por conducto de Ingrid Shadany Lazo Gómez (de playera negra). Junto a ella, María de los Ángeles Alonzo, que también clasificó para la etapa nacional)

Para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo, dice un refrán que esta vez es muy válido en el mundo de las 64 casillas. Ricardo Romero Aguilar, un maestro nacional que hace 13 años dejó su natal Mérida para ir a promover el ajedrez en Chetumal, llevó el domingo pasado a su alumna más aventajada, Ingrid Shadany Lazo Gómez, al oro individual femenil en la etapa regional de la Universíada.

“Richy Romers”, como es conocido en los dominios de la diosa Caissa, donde ha dado sobradas muestras de que es un maestro de la táctica sobre el tablero,  es ya un gigante de la promoción de la milenaria disciplina en Quintana Roo, sobre todo en el sur de la entidad, a la que ha dado con su método de entrenamiento varios metales áureos en la Olimpíada Infantil  y Juvenil.

Esta vez, Romero llevó a dos de sus pupilas a la fase nacional, pues María de los Ángeles Alonzo clasificó en el quinto puesto para obtener el último boleto. En contraste, Yucatán se quedó por primera vez fuera del nacional en la rama femenil. Los otros tres pases se los repartieron Campeche, Tabasco y Chiapas.

Con un juego pletórico de creatividad, agudo en el ataque como suele ser su maestro,  Ingrid Shadany se coronó invicta, con cuatro victorias y un empate en cinco rondas, en la fase regional, que se llevó al cabo el pasado fin de semana en céntrico hotel de Mérida.

“Richy Romers”, quien desde su llegada a Chetumal se dedicó a divulgar los secretos de Caissa, es entrenador de la Universidad de Quintana Roo, donde cada año organiza la Semana del Ajedrez; del Colegio de Bachilleres (Cobach II) y del Cecyte. En esos tres planteles ha forjado varios campeones  y ha organizado numerosos torneos.

Su vocación de promotor se palpó desde antes de su salida de Mérida, donde fundó la Liga Juvenil de Ajedrez. Ya en suelo quintanarroense impulsó como nadie el cerebral juego en regiones apartadas y marginadas de ese Estado.

Con más de 2200 de ratting, Romero Aguilar, quien es candidato a maestro FIDE,  también llevó a competir a la Universíada a dos varones, José Luis Cohuó Cauich y Jhovany Ac Dorantes, pero no les fue tan bien como a las femeniles.

En visita que hizo a “La casa del ajedrez”, como se conoce a Plaza Diamante (calle 62 x 63), Ricardo Romero comentó que ya piensa en el cambio generacional y en Shadany puede apoyarse mucho, pues está haciendo sus pininos como instructora y pronto abrirá su propio club para dar clases.

COMUNICADO DE PRENSA




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