Partidazo del Tri

La selección mexicana le hace frente a Brasil, que se topa con un inspirado Guillermo Ochoa

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La cantante Thalía difundió en las redes sociales una foto con la leyenda "@yosoy8a Quieres casarte conmigo?". Sobre estas líneas, la gran atajada de Guillermo Ochoa a Neymar, que fue equiparada con la "Parada del Siglo" de Gordon Banks a Pelé en el Mundial de México 70; Memo conteniendo la metralla de Paulinho, ayer

Marco Fabián de la Mora presiona a Neymar. El mexicano presumió en twitter una foto con el astro tras el antidoping



FORTALEZA (AP y EFE).- Ni los chispazos de Neymar ni la determinación de sus centrales lanzados al ataque le bastaron a Brasil para superar a un inspirado Guillermo Ochoa para un trepidante empate 0-0, que dejó frustrados a los anfitriones y reforzados a los tricolores.

Ochoa realizó varias atajadas de antología en un partido parejo, en el que su equipo jugó con intensidad y apostó por los remates de media distancia para intentar herir a los pentacampeones mundiales.

“El equipo está para jugarle de tú a tú a quien sea y nuestra gente también hace ruido”, destacó el técnico Miguel Herrera.

“Los muchachos se entregan y se matan y saben lo que buscamos, (pero) no me sabe a victoria porque no fue victoria, el rival nos encimó”, indicó “El Piojo”.

Al “tú por tú”

En la primera mitad, Ochoa atajó a una mano un espectacular cabezazo de Neymar que se metía junto al poste a los 25 minutos, y poco antes del descanso paró un tiro a quemarropa de Paulinho.

El guardameta mexicano coronó su actuación en la segunda parte, cuando ahogó el grito de gol de la tribuna con otra enorme atajada con el pecho en un zurdazo de Neymar, que se deshizo de su marcador dentro del área, y a pocos minutos del final tapó un potente cabezazo a quemarropa de Thiago Silva.

“En Brasil tenemos la costumbre de creer que el otro equipo no juega nada”, analizó el timonel brasileño Luiz Felipe Scolari, quien después dijo en broma: “No me gustó el portero de México”.

El partido arrancó con reiterados choques y balones divididos.

De a poco, Brasil empezó a dominar más el balón, abriendo constantemente a las bandas con sus laterales Marcelo y Dani Alves, pero sin generar mucho peligro.

México esperaba más replegado, pero no renunció a atacar, concluyendo casi todas sus jugadas con remates lejanos que pasaron muy cerca del arco.

“Nos enfrentamos a un rival, al anfitrión, a un equipo que está peleando por la copa, e hicimos un estupendo trabajo”, valoró el capitán Rafael Márquez. “Memo fue el salvador, pero todos hicimos el esfuerzo”, agregó el zaguero.

Héctor Herrera sacó un potente remate, que Julio César desvió ligeramente con los dedos a los 23 minutos, aunque no se sancionó como tiro de esquina. Y tras el cabezazo de Neymar, Miguel Layún intentó otro disparo lejano que se fue fuera por poco.

En un partido intenso, de mucho contacto, la verdeamarela extrañó la corpulencia y potencia de Hulk, que se perdió el juego por una molestia muscular en la pierna izquierda. Brasil arrancó el partido con Ramires, quien no pesó en el juego amazónico y Bernard ingresó en el complemento. Bernard pareció sacudir el ataque local y temprano generó peligro al correr un balón largo para meter un centro templado que la saga mexicana envió con apuros al tiro de esquina.

Tras esa jugada, el Tri se mostró más determinado a llevar peligro al arco brasileño con sucesivos remates de media distancia de Andrés Guardado, José Vásquez y Herrera, que pasaron a centímetros de los postes. A diez minutos del final, Jo, que había relevado a Fred, cruzó demasiado un remate desde un ángulo difícil. En los descuentos, después de que el árbitro ignoró lo reclamos brasileños por un supuesto jalón sobre Marcelo en el área, el Tri lanzó los últimos ataques.

Primero fue otro tiro lejano de Guardado, y en el último suspiro Raúl Jiménez tuvo el gol con un violento tiro cruzado dentro del área, que forzó la atajada de Julio César.

Nuevo clásico

Para la prensa internacional, Brasil y México elevaron su rivalidad a niveles de clásico continental.

No fue la final olímpica de 2012 ganada por México, ni el duelo de la Copa Confederaciones 2013, que se decantó para Brasil. El nuevo clásico de América se consumó en la Copa del Mundo.

Un total de 39 partidos disputados por estas selecciones, con un teñido verdeamarelho hasta 1999 cuando México comenzó a responder hasta el empate de hoy, el primer punto que le arrebata a Brasil en tres duelos mundialistas. Seis triunfos mexicanos, dos brasileños y cinco empates tienen las estadísticas de estos equipos en duelos oficiales desde 1999.

“Es un buen punto para México porque demostramos entrega y solidez defensiva”

Guillermo Ochoa

Portero de México




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