Movida maestra de Louis van Gaal

El técnico de Holanda sorprende y demuestra que no le tiembla la mano para tomar decisiones complicadas

El maestro ajedrecista Paul Morphy (1837-1884) inventó un jaque mate con dos piezas secundarias, el alfil y la torre. Anteayer, el seleccionador holandés Louis van Gaal patentó otro revolucionario movimiento, aunque esta vez en el fútbol: cambiar de arquero en la tanda de pénaltis.

Después de estrellar tres balones a los palos y no poder batir al costarricense Keylor Navas en 120 minutos, el impasible rostro de van Gaal mostró preocupación por primera vez en el Mundial. Iba a enfrentarse en pénaltis al sensacional Navas, quien le detuvo un penal a Grecia en los “octavos”.

En el último suspiro, el titular Jasper Cillessen, con apenas una notable parada en su cuenta, un remate de Marco Ureña, dio paso a Tim Krul.

“Pensamos que Krul era el más adecuado para una tanda de pénaltis. Es un jugador que puede llegar a todas las esquinas de la portería”, explicó el seleccionador holandés.

Tim Krul, portero del Newcastle inglés de 1.93 metros de altura, detuvo dos tiros, uno a Bryan Ruiz y otro a Michael Umaña, que sellaron el pase a semifinales ante Argentina.

El inusual movimiento de fichas desconcertó a la mayoría, pero el ex técnico del Ajax, Barcelona, AZ Alkmaar y Bayern Múnich sabía que el momento podía llegar. No había agotado los tres cambios posibles en previsión de una tanda desde los once metros.

Ésa no fue la única lección de táctica del técnico de 62 años durante el Mundial de Brasil. Cierto es que su juego no enamora, pero da resultados.

En su primer partido, anuló a España con una línea de cinco defensas.

Ante Australia, empataba en el descanso. El extremo Memphis Depay reemplazó al defensa Martins Indi, que se había lesionado, y anotó el tanto del sudado triunfo 3-2.

Y ante Chile, también con una línea de cinco, decidieron el juego dos suplentes en los últimos 15 minutos: Leroy Fer y el propio Depay.

Los octavos ante México fueron una nueva lección a futuros entrenadores. Sunday Oliseh, ex capitán de Nigeria y miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, elogió aquel partido por la capacidad de mover fichas de ambos seleccionadores, Miguel Herrera y van Gaal, aunque el holandés se llevó el partido.

Abrió el campo con el ingreso de Depay y colocó a Jan-Klaas Huntelaar por Robin van Persie. Huntelaar anotó el pénalti decisivo.

El próximo entrenador del Manchester United, una fiera en las ruedas de prensa, al más puro estilo del portugués José Mourinho, viene siendo censurado por la prensa de su país por jugar con un 5-3-2. En los cuartos ante Costa Rica, sin embargo, prescindió de un medio centro y puso a Depay como titular. Había hasta cuatro atacantes en el once.

Acompañado en el banquillo por legendarios internacionales holandeses, como Patrick Kluivert o Danny Blind, padre del lateral Daley, Van Gaal ha logrado una combinación equilibrada de veteranos y jóvenes.

El holandés, discreto centrocampista de los 70 y 80 que hizo carrera en el Sparta Rotterdam, es un especialista en trabajar talentos en crecimiento y no tiene miedo a ponerlos, como a Depay, de 20 años, o Fer, de 24, en la actual Holanda de los estelares Arjen Robben y Wesley Sneijder.En los clubes, ya hizo debutar a los internacionales españoles Xavi, Puyol y Andrés Iniesta, en el Barcelona, y subió al alemán Thomas Muller de los juveniles al equipo profesional del Bayern Múnich.El penúltimo paso que pondrá a prueba al perspicaz Van Gaal es quizá el más espinoso: frenar a Lionel Messi en las semifinales ante Argentina, el miércoles en el Arena Corinthians de Sao Paulo.

Cambio de actitud naranja

Holanda, lejos del convencimiento y la autoridad de antaño, llegó a Brasil con mucha incertidumbre. Sin un plantel reluciente como en años atrás. Distanciado, especialmente, de la referencia de aquél equipo de los 70′s. Del fútbol de ataque y alegre que siempre ha presumido el combinado “orange”.

El equipo de Louis van Gaal salió airoso de la fase de grupos. Pero solo mostró contundencia ante España, donde evidenció virtudes que la advertían como un duro rival.

Louis van Gaal es el técnico más convencido de las posibilidades que tiene su equipo, a ese que muchos daban con una vida más corta en la Copa del Mundo. El preparador, consciente de los límites de su plantel, plantea cada encuentro en función del adversario. Como si fuera el último.

El futuro entrenador del Manchester United es el gran beneficiado del trayecto holandés en Brasil. Falta calidad a Holanda, al que le sostiene el desequilibrio de Arjen Robben y la nueva implicación de Wesley Sneijder. Además de la solidez defensiva y el orden del resto del plantel.

Holanda apura las últimas bocanadas de una generación que estuvo cerca de conquistar Sudáfrica. Lejos de acusar aquél mazazo, apunta como uno más al éxito que se le ha negado.- EFE




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