Metiendo gol

Por: Freddy Sansores

Lo que pintaba para un partidazo fue un duelo feo. La semifinal Argentina-Holanda careció de emociones.

Mucho respeto y una lucha táctica intensa en la media cancha, con pocas opciones de gol en las porterías, aburrido por ratos. Las intervenciones de los árbitros asistentes fueron atinadas en la primera parte. Los espacios cerrados no conceden nunca las jugadas vistosas.

Todo se tornaba muy tenso, desgastante, como que nadie quería arriesgar y propiciar el descuido que termine en gol. Un primer tiempo que no creo sea para recordar.

Comienza el segundo tiempo y Robben magnifica una falta y todo termina en amonestación para un jugador argentino, para disgusto de muchos, que no aceptan su manera de comportarse en la cancha. Una segunda parte que fue calca de la primera: dura lucha sin tregua, peleando el balón de manera leal, pero sin exponer.

Casi al final, a los 90 minutos, Robben estuvo a punto de definir el partido, pero una buena barrida de Mascherano desvió el balón. ¡Uff!

Lamentablemente, no arriesgaron, tuvieron más miedo de perder que de ganar y como resultado dieron un juego aburrido.

Los tiempos extra fueron lo mismo: No salieron de su táctica de esperar. No hubo nada emocionante.

Llegaron los penales y la historia ustedes ya la saben.

El Mundial Brasil 2014 ya tiene finalistas: Alemania Vs. Argentina. Esperemos que ganen “metiendo gol” y no empaten a cero.




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