Metiendo gol

Por: Freddy Sansores

¿Ustedes lo creen?

En la semifinal entre Alemania y Brasil desde el minuto 11 los europeos ya habían mostrado su poderío al anotar su primer gol. Al minuto 22 vino el segundo y Alemania se veía aplastante. El 3-0, increíble, dadas las facilidades que ofrecían los brasileños; con el 4-0, “se caía el estadio”, un escándalo: los cariocas estaban en shock. Y el 5-0 no se podía creer, era una película de terror. , una pesadilla que todos los brasileños querían que se acabe el primer tiempo porque los alemanes, sin piedad, a pesar de ir ganando por un marcador abultado, seguían presionando y peleando todos los balones en cada rincón del terreno. Querían meter más goles.La actuación de los árbitros en esta primera parte fue muy buena. En el segundo gol se pedía fuera de lugar, pero no había tal. Bien por Marcos Quintero. Marcelo fingió una falta con la finalidad que le marquen un penal a favor y no cayó en el engaño Marco Antonio Rodríguez. Bien, pero le faltó amonestarlo. Al 28, Hulk buscó el contacto con un defensor alemán y no le concedieron la falta. Bien por “Chiquidrácula”, apoyado por Marvin Torrentera.

A partir de entonces, a los verdeamarella no les quedó más remedio que jugar fútbol, pero ya era demasiado tarde. El arbitraje mexicano obligó a los cariocas a que se interesen más por jugar que tratar de engañar.

Al principio del segundo tiempo apareció el juego limpio, lo que todos queremos disfrutar, lo que todos queremos ver en un Mundial. Sin embargo, al minuto 61 otra vez tratan de engañar al árbitro por un brasileño. También ahí debió de haber amonestado. En otra jugada, con una barrida, le hacen torcer el tobillo a un teutón, que bien pudo ser de roja y solo se marca la falta. Los árbitros pudieron haber salido en hombros si hubieran calificado mejor estas acciones. Al término del juego los mexicanos se quedaron parados en el césped súper tranquilos, sin que nadie vaya a reclamarles por su trabajo.

El sexto gol cayó en una bonita triangulación que dejó viendo visiones a los brasileños. Las caras de angustia, tristeza, coraje y desesperación de jugadores y aficionados en tantos, que nos daban una clara idea del pánico que sentían. El séptimo, un golazo. Todo les salía a los germanos. ¿Será que Guardiola tuvo algo que ver al irse de España para el fútbol alemán?

El gol de la honra, al minuto 90, no dio ganas de festejarlo. Ya para qué.

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*) Ex abanderado profesional. Delegado de arbitraje.




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