Messi y la carga de Maradona

"La Pulga" ha tenido que lidiar con el éxito del máximo astro del balompié argentino

Leo Messi camina en Brasil cuando se le exige un eslalon eléctrico, una mano divina o un pase lejano y milimétrico que Diego Maradona hizo primero, y que su discípulo en con Argentina emuló, después, ante Getafe, Espanyol y Suiza.

Y es que las actuaciones del delantero rosarino se miden en una infinita -quizás injusta- comparación con Diego Armando.

Repara el aficionado culé en que los pies de Messi ya no explotan sobre el césped, quizás porque sus botines sostienen no sólo su menudo cuerpo, sino 24 años de complejos que atenazaban a un país que se resiste a superar la pérdida futbolística de Maradona.

Con un glorioso palmarés en el que afloran un oro olímpico, un Mundial Sub-20, tres Ligas de Campeones, seis Ligas, dos Mundiales de Clubes, dos Copas del Rey, dos Supercopas de Europa y seis de España, además de cuatro Balones y tres Botas de Oro, Messi es ya, con 27 años, uno de los futbolistas más laureados de la historia.

Aunque en su álbum resta por enmarcar la fotografía de un capitán que levanta al cielo la ansiada Copa del Mundo.

Cuando reposar la fatiga en el terreno de juego era una virtud, Messi enamoró al Camp Nou.

Con el mismo tono del que aprendió a contagiarse durante algunos compases de cada encuentro bajo la tutela de Pep Guardiola y después de una temporada marcada por las lesiones, Messi alterna en Brasil momentos de pausa y chispazos de genialidad.

En la fase de grupos, el combinado argentino se entregaba a su dependencia mientras Messi esperaba la colaboración de Gonzalo Higuaín y de Ángel Di María, cuyo rédito goleador se reduce a un tanto cada uno, mientras Ezequiel Lavezzi, Sergio Agüero y Rodrigo Palacio prorrogaron su sequía en la semifinal frente a Holanda.

Sostenida por el carácter, la fe, la entrega y la solidaridad de Javier Mascherano, a quien el capitán de la albiceleste “entrega” el brazalete en cada arenga, Argentina sueña con dar el próximo domingo en el Estadio de Maracaná el séptimo y definitivo paso hacia un título que se le resiste desde 1986, cuando Maradona se coronó ante Alemania, en el Mundial de México.

En el mítico recinto brasileño se citan ahora las selecciones germana y argentina, protagonistas del tercer capítulo de la final más repetida en la historia.

Argentina venció en 1986, Alemania se vengó en 1990 y en 2014 Messi y compañía confían en asestar un segundo “Maracanazo” en Brasil y arrebatar el trofeo al equipo que humilló 7-1 a la escuadra dirigida por Felipe Scolari.

Cuatro goles, dos asistencias y cuatro galardones a “Mejor Jugador del Partido” no apartan a Leo Messi de su próximo objetivo.

“Nos queda un pasito más”, advirtió después de convertir uno de los cuatro pénaltis que guiaron a Argentina hacia la final.

A la sombra del Diego

La postal de Diego Maradona con la Copa del Mundo en el estadio Azteca de México parecía una proeza inigualable para los argentinos, pero Lionel Messi tendrá la posibilidad de emularla pasado mañana en otro mítico escenario del fútbol mundial, el Maracaná de Río de Janeiro.

Tras la conquista en 1978 como locales con Daniel Passarella levantando el trofeo en el Monumental de Buenos Aires, el logro se repitió ocho años después fuera de las fronteras argentinas.

La consagración de Maradona como mejor jugador del mundo en aquella dejó dudas sobre la posibilidad de igualarla.

Sin embargo, luego de dos eliminaciones sufridas en cuartos ante Alemania en 2006 y 2010, el destino le deparó a Lionel Messi su gran oportunidad en Brasil.

Además, Messi suma 92 encuentros internacionales y se transformó en el sexto futbolista argentino con más partidos con la selección, superando por uno a Maradona.

Ahora, en los registros tiene por delante a Javier Zanetti, con 145 partidos, Roberto Ayala (115), Diego Simeone (106), Javier Mascherano (103) y Oscar Ruggeri (97).

Leo llevó de la mano a Argentina en la fase de grupos. Luego la plantilla sacó la cara por Messi para alcanzar la final, una oportunidad única para consagrarse en la selección con un Mundial.




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