Galos y germanos en nueva batalla

Aún está fresco el dramático juego semifinal de España 82

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Harold Schumacher, portero de Alemania, atropella con violencia al francés Patrick Battiston en la semifinal de España 1982. Abajo, el galo Michel Platiní anima a su compañero


“Los partidos contra Francia son dramáticos y épicos. Será muy complicado”. Así describió Joachim Low los cuartos de final que se le vienen a Alemania, que a lo largo de la historia se ha enfrentado en muchísimas ocasiones a los galos, tres de ellas en los Mundiales con un choque espectacular que para siempre quedó en la retina de los aficionados al fútbol.

Fue en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla, en el Mundial de España 1982, donde ambas selecciones protagonizaron el duelo más recordado: un choque dramático de semifinales en el que hubo goles, polémica, tensión, prórroga cruel y pénaltis agónicos.

Tal vez a ese partido se refería el entrenador de Alemania cuando habló después de eliminar a Argelia en el estadio Beira Río de Porto Alegre. Los otros dos fueron otras semifinales en el Mundial de México 1986 que ganaron los germanos 2-0 y un encuentro por el tercer puesto en Suecia 1958 que se llevaron los galos, con una goleada de 6-3.

Pero el más recordado fue el de España 1982 y también se lo llevó Alemania. Ganó en pénaltis tras 120 minutos que pocos se esperaban en el estadio del Sevilla, donde el público disfrutó de uno de los mejores encuentros de la historia de los Mundiales.

Por un lado estaba la Francia de Michel Platiní. Por otro, la gran Alemania de Paul Breitner. Dos monstruos del Mundial cara a cara en una semifinal que daba un billete al último partido que iba a ser ante Italia.

Los noventa minutos fueron duros, con ritmo y alternativas. Hubo dos tantos en la primera parte, uno de Alemania, obra de Littbarski, y otro de Francia, marcado por Platiní, de pénalti. Ninguno de los dos volvería a marcar hasta la prórroga.

La tragedia llegó Sevilla con una acción desafortunada del portero Harold Schumacher. Patrick Battiston, que acababa de entrar, fue arrollado por Schumacher en una acción que parecía premeditada aunque él luego lo negó.

Battiston se quedó en el suelo inconsciente e inmóvil. El balón no entró en la portería y el árbitro no pitó pénalti. Schumacher, mientras los médicos franceses atendían al jugador, se dedicó a juguetear con la pelota alejado de la escena. Battiston abandonó el campo en camilla con dos dientes y una vértebra rotos y una conmoción cerebral.

“Platiní me pasó el balón. Vi un pasillo como el de los Campos Elíseos a las cinco de la madrugada. Nadie. De repente, vi algo negro que se acerca hacia mí. No tuve tiempo de apartarme, choqué y no me acuerdo de más”, recordó Battiston 25 años después de la acción en un programa especial.

“Lo único que cambiaría es lo que hice mientras Patrick estaba inmóvil en el suelo”, narró Schumacher por su parte.

Desenlace germano

Aquella acción marcó la prórroga. Francia se lanzó y marcaron Tresor y Giresse. 3-1 para los franceses y todo decidido. Pero, como dijo Lineker, “el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania”. Por eso, Rummenigge y Fischer empataron y ganaron en pénaltis.

“A partir del 3-1 no me gusta hablar, me entra mal sabor de boca”, dijo Giresse. “Tardé en ver el vídeo y cuando lo hice me quedé en el 3-1″, añadió Platiní.

Fue el final más dramático para un choque mítico que se repitió cuatro años después en México y que volvió a ganar Alemania. Ahora, 28 años después, volverán a enfrentarse.

Pocos olvidan el dramatismo de aquel 8 de julio en Sevilla. Ni siquiera Joachim Low, quien bien sabe que la épica podría aparecer en otro juego Francia-Alemania.

Cifras | Poder alemán

Un invitado constante

1954 Alemania siempre está presente en los cuartos de final desde la Copa del Mundo de Suiza. Curiosamente, los helvéticos han sido los únicos que han dejado fuera a los alemanes en rondas previas (en dos ocasiones más no participaron en el Mundial).

Maquinaria futbolística

15 Copas del Mundo al hilo llevan los germanos calificando a los cuartos de final. En Suecia 58 cayeron en semifinales. Cuatro años después, en Chile 62, los teutones no pasaron de los cuartos al caer ante la extinta Yugoslavia. En Inglaterra 66 perdieron en la final y en México 70 lo hicieron ante Italia en semifinales. En el 74 fueron campeones y cayeron en una fase similar a los cuartos en el 78. En 1982 y en 1986 perdieron en la final, misma que ganaron en Italia 90. En el 94 y 98 sucumbieron en cuartos; en 2002 en la final, y en las semifinales de 2006 y del 2010.




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